La idea es llegar a Latinoamérica lo antes posible, concretamente a México. Bajo esta premisa, el marketplace español Bnext ha cerrado una ronda de financiación de 22 millones de euros en una segunda operación para la compañía española. De hecho, con este volumen de millones, superan a todo el panorama emprendedor en España en lo que cifras se refiere. Solo rebasados por Hawkers, la marca de gafas, con sus 55 millones, Bnext promete ocupar un puesto elevado en los récords anuales.

En su primera operación, de 1,5 millones de euros ya recurrieron a la inversión extranjera con la idea de salir fuera del país. Una cifra mucho más modesta que ya tenía claro que el ticket medio en España era insuficiente para sus objetivos. La idea era la de sembrar los contactos para una futura ronda mucho más grande. Dicho y hecho. Poco más de un año después, Bnext ha vuelto a echar mano del capital extranjero para la serie A. DN Capital, con Shazam, Auto1 o Remitly a sus espaldas, Redalpine tras Taxfix o Teads y Speedinvest -ya inversor en Curve o Billie– han estado participando en la operación. Además, también han participado Founders Future —Teads, Yuka— y Cometa —Cabify, Wallapop—.

Con millones de euros en operaciones procesadas y 11,6 millones en trasacciones, Bnext se congratula de haber llegado a los 300.000 usuarios activos en su web.

Ahora ponen rumbo a Latinoamérica, con México a la cabeza. Todo un reto para uno de los ecosistemas que aún mantienen una fuerte estructura en cuanto al uso de efectivo. Ha sido, de hecho, de los lugares que más ha quebrado la cabeza de las grandes tecnológicas. Uber o Cabify entraron con sus sistemas digitales, para tener que volver al uso de efectivo en sus transacciones; aumentar el número de clientes, muchos de ellos poco adheridos los pagos digitales, era uno de sus objetivos principales.