Corrían las 16:30 (hora siberiana) del día de ayer cuando una explosión en el Centro Científico Novosibirsk para la Virología de Koltsovo, más conocido como Vector, hizo que quienes la vieron a lo lejos temieran lo peor.

Por el momento, los responsables del centro, así como el alcalde de la ciudad rusa, han hecho un llamamiento a la calma, asegurando que la planta dañada no albergaba ninguna muestra biológica y que las barreras de contención del resto del edificio no han sufrido averías tras el incidente. Aun así, dada la importancia y el peligro del escenario en el que todo ha tenido lugar, se ha iniciado una investigación al respecto. En cuanto al incendio, que afectó a una zona de 30 metros en la quinta planta del edificio de seis, ya se ha extinguido totalmente.

¿A qué se dedica Vector?

Los laboratorios Vector, ubicados en plena Siberia, son conocidos por albergar una de las colecciones víricas más importantes del mundo, con muestras de ébola, VIH, fiebre hemorrágica de Marburg y síndrome respiratorio agudo severo (SARS), entre otros. Incluso es uno de los dos lugares del mundo, junto con el Centro para el Control de las Enfermedades de Estados Unidos, en el que aún se conservan muestras de la viruela. Cabe recordar que a día de hoy esta es la única enfermedad humana erradicada del mundo; labor que, por supuesto, le debemos a las vacunas.

Si bien en la etapa soviética fueron sospechosos de investigar la producción de armas biológicas, hoy en día trabajan en la elaboración de vacunas, medicamentos para tratar la gripe y kits de detección de VIH. Además, están investigando para el desarrollo de un medicamento contra el cáncer.

Por todo esto, es lógico que se haya creado un gran revuelo en torno a la noticia de la explosión, que al parecer fue causada por un cilindro de gas. No obstante, en un primer comunicado del centro se ha asegurado que no se estaban realizando trabajos con material biológico en esa sala de la quinta planta y que el resto del edificio no ha sido dañado. Se ha unido al mensaje de tranquilidad el alcalde de Koltsovo, Nikolai Krasnikov, quien ha declarado a medios rusos que no hay que temer por la liberación de ningún virus.

Al parecer, en la sala en la que se produjo el accidente se estaban preparando todo para empezar a pintar y se encontraba limpia de muestras biológicas. Por eso, por el momento la única persona afectada parece ser un trabajador de treinta y tres años, que ha sufrido quemaduras en el 45% de su cuerpo. Afortunadamente, los profesionales sanitarios que lo están atendiendo han asegurado que no se teme por su vida. Por lo demás, habrá que seguir esperando la llegada de nueva información, pero de momento con calma.