Chandrayaan-2, la misión con la que India pretendía convertirse en el cuarto país en aterrizar en la Luna tras Estados Unidos, Rusia y China, ha fracasado en su intento de aterrizar en la superficie del satélite natural. La Agencia India de Investigación Espacial perdió contacto con el módulo Vikram cuando se encontraba a 2,1 kilómetros de alcanzar el terreno.

Si bien por el momento no existe una confirmación oficial por parte de la agencia mencionada, los datos indican que la sonda se estrelló contra la Luna, una situación idéntica a la vivida por Israel (Beresheet) el pasado 11 de abril. Sin duda, es un duro golpe para el país asiático, pues **la misión se preparó durante una década y su costo superó los 140 millones de dólares.

La Chandrayaan-2 había iniciado con el pie derecho el 22 de julio, cuando después de múltiples retrasos pudo partir sin inconvenientes desde el Centro Espacial Satish Dhawan, ubicado en la isla de Sriharikota. Un mes después, el 20 de agosto, concluyó con éxito una de las fases más complicadas de la misión: orbitar la Luna. El siguiente paso era aterrizar el Vikram, pero no lo consiguieron.

De haberse concretado, la India habría dado un salto de gran importancia en su historia. Su plan era analizar el polo sur del satélite, pues existe la probabilidad de encontrar agua congelada. Viendo hacia un futuro, sería posible establecer una base operaciones en la Luna y aprovechar el recurso que esta ofrecía. Sin embargo, por ahora no podrán continuar su exploración.

Eso sí, el orbitador sigue operativo, y será el medio por el que obtendrán más datos de lo ocurrido. Se espera que el organismo revele más detalles en las próximas horas. Narendra Modi, primer ministro de la India, alentó a los suyos a sentirse orgullosos de su trabajo, ya que lo conseguido representa toda una hazaña para la era tecnológica de su país.