Aunque las nuevas compañías de fintech siempre apuntan a marcar una línea respecto a los bancos tradicionales, lo cierto es que quieren parecerse a ellos lo máximo posible. Está claro que han ido de la mano de la innovación, con propuestas muy frescas pero, en definitiva, intentando mejorar lo que ya hacen la mayoría de entidades que, con el tiempo, están adaptándose a esta vorágine innovadora y comprando startups para integrarlas en sus servicios.

Ahora, una de las fintechs más conocidas ha ido un paso más allá para integrar, también, otro de los núcleos importantes de las entidades tradicionales: la negociación bursátil. Revolut ha anunciado el lanzamiento de su propia plataforma para que los usuarios puedan invertir en bolsa, comprando y vendiendo acciones a través de su aplicación móvil. Se trata de uno de los primeros gigantes del fintech que integra este tipo de herramientas junto con su operativa tradicional, que en el caso de Revolut tiene su valor añadido en el pago de divisas y las bajas comisiones en el extranjero.

Eso sí, la plataforma está arrancando y de momento es bastante limitada para aquellos que lleven un tiempo en el mercado de valores: solo tiene 300 acciones cotizadas ed EE. UU. en el NASDAQ y en la NYSE. Revolut apunta a que planea expandirse a las acciones del Reino Unido y Europa, así como a Exchange Traded Fund, pero aún así queda limitada a la compra-venta de acciones sin que ofrezca ningún otro producto interesante. Tampoco índices o futuros, pero es un primer paso.

Como viene siendo habitual, prima la sencillez de las operaciones que están totalmente integradas en la aplicación, simplificando enormemente la operativa. Sobre los precios, Revolut no cobra ninguna comisión, pero algunos matices. Esta función está limitada a los usuarios Metal, que tiene un coste de 13.99 euros e incluye funciones adicionales a las de los usuarios básicos.

Otro punto interesante es que permite la visualización de los valores en tiempo real, por lo que es una alternativa interesante para iniciarse en la compraventa de acciones, al menos desde el punto de vista de la simplicidad y facilidad, pero como decimos no ofrece nada que no tengan otros operadores más veteranos o incluso las entidades bancarias tradicionales.