Series como The Walking Dead o iZombie o películas como Guerra Mundial Z o 28 días después ya han hablado de la posibilidad de que los humanos nos convirtamos en zombis. Aún no ha pasado, pero sabemos que en la naturaleza se han encontrado casos de animales zombificados.

Es más, un nuevo vídeo viral de Twitter y Facebook nos lo muestra. En estas imágenes, que duran poco más de treinta segundo, se puede observar un caracol muy colorido que realiza extraños movimiento. Y, como han señalado varios tuiteros, en realidad este pobre caracol está siendo controlado por un parásito. ¿Qué hace este parásito? ¿Por qué necesita del caracol para vivir?

Por desgracia para este caracol, está infectado con el parásito conocido entre los expertos como Leucochloridium Paradoxum. Se trata de una larva de gusano que usa como huésped a los caracoles y toma su cerebro, de forma que controlan todo lo que hacen.

De hecho, tanto los vivos colores como los extraños movimientos de los ojos del caracol, realizados por el parásito, buscan una cosa muy concreta: llamar la atención de pájaros como los tordos o mirlos. Pero ¿por qué?

La razón parece ser bastante sencilla: buscan parecer orugas ante estos pájaros para que se los coman. Puede parecer una tontería, pero en realidad, de esta manera que puede parecer suicida, el parásito consigue entrar en el tracto digestivo de los pájaros, donde pondrá sus huevos y, al dejar caer sus heces estas aves, infectarán a otros caracoles. Así hasta el infinito.

Como curiosidad hay que añadir que los colores que se ven en los ojos del caracol zombi son, en realidad, el propio parásito, ya que se ve a través de la piel de su huésped, que es trasparente.

Otros 'zombis' en la naturaleza

Además de series que tratan sobre zombis, la realidad es que la ciencia también se nutre de las series para darle nombre a sus nuevos descubrimientos. Entre ellos, sabemos que existen otros dos parásitos que convierten en zombis a sus huéspedes, como son Paramonovius nightking y Ampulex dementor.

La primera se trata de una mosca que ha recibido su nombre por el Rey de la noche (Juego de Tronos), tanto por su apariencia como por su capacidad para comer a los insectos a los que parasitan desde dentro hacia fuera. Mientras que en el segundo caso, se la ha llamado así debido al parecido de estas avispas con los dementores que aparecen en Harry Potter, cuyo beso no quita la felicidad de sus presas, pero sí que convierte a las cucarachas en zombis paralizados y a su merced.