Cuando parecía que los vloggers e influencers no podían hacer nada más rocambolesco para captar la atención de sus seguidores, llega la historia de Sun, un hombre chino de 35 años que fue hallado muerto la semana pasada junto a su ordenador, que todavía grababa un vídeo en directo para la plataforma asiática DouYu.

A falta de información sobre más factores implicados, la causa de su muerte parece estar relacionada en parte con los ciempiés venenosos que decidió comerse durante la transmisión, y quizás también el gecko que ingirió del mismo modo. Todo crudo, por supuesto.

Likes mortales

En el vídeo, Sun utilizaba una especie de ruleta con la que iba decidiendo cuál sería el siguiente alimento que tomaría. Según Daily Mail, en ella había “productos” tan poco apetecibles como gusanos de la harina, ciempiés, geckos, vinagre, huevos crudos y diferentes licores destilados.

Alguno de esos alimentos, o quizás la mezcla de varios, terminaron dejándolo inconsciente. Y así fue como lo encontró la policía, ya sin signos vitales y con la grabación aún en marcha. Lógicamente, DouYu ya ha eliminado el vídeo de la plataforma.

Se desconoce cuál era la especie exacta de ciempiés que comió, aunque probablemente se tratara de alguno de los más venenosos. La mayoría de ellos son inofensivos o, como mucho, causan picaduras molestas. Sin embargo, los hay con grandes cantidades de veneno y, precisamente, uno de los más peligrosos, el ciempiés dorado, suele vivir en Asia y Australia. Esta especie fue protagonista de un estudio publicado en PNAS el año pasado, en el que se concluye que su ponzoña altera simultáneamente los sistemas cardiovascular, respiratorio, muscular y nervioso.

También parece ser que durante la transmisión se comió un gecko crudo. Estos animales no son venenosos, pero no es la primera vez que alguien fallece por ingerir uno de ellos. De hecho, el caso anterior se dio el pasado mes de diciembre, cuando un australiano de 34 años se comió uno de estos animales durante una fiesta de Navidad, contrayendo una salmonelosis muy grave que le provocó la muerte poco más de una semana después, durante una intervención quirúrgica. Ya en 2015 el Centro para el Control de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos lanzó un comunicado avisando que estos reptiles pueden ser una fuente común de Salmonella, de ahí que se deba evitar el contacto con ellos para prevenir infecciones.

Esta bacteria no suele ser peligrosa, pero en casos extremos puede llegar a ser mortal. Al igual que ocurre con el vlogger chino, algunos informes sobre la manipulación que el australiano hizo del animal son contradictorios, por lo que no está claro qué otros factores pudieron influir. Lo que sí parece obvio es que comer cualquier animal directamente de la naturaleza, sin haber pasado controles sanitarios, puede ser peligroso, especialmente si se toma crudo y aún más si se trata de una especie venenosa. Y, por supuesto, si la razón de hacerlo es grabar un vídeo para internet, decir que es peligroso e irresponsable se queda bastante corto.