Just Eat se caracteriza por hacer movimientos grandes. Después de todo, la compañía ya tiene un importante alcance internacional y su crecimiento depende, en gran medida, de sus compras. Dominar un mercado ya de por sí saturado es una misión casi imposible. Mejor hacerse con un player destacado. En el caso de España le tocó el turno a la Nevera Roja. En 2016, el gigante británico Just Eat compraba el negocio emprendedor del momento en España. Uno de los primeros exits relevantes de la nueva era de las compañías tecnológicas al sur del continente.

Ahora, Just Eat podría estar dando un nuevo paso en su proceso de crecimiento. El pasado 27 de julio se filtró la posibilidad de que la junta de accionistas de la compañía británica podría estar en negociaciones con la junta de Takeaway.com. ¿Una nueva compra? La realidad es que, en este caso, la cuestión tenía pinta de que iría por otro lado. Concretamente por el lado de la fusión. Ambas compañías podrían estar hablando de fundar una empresa conjunta, basada en Holanda, para combinar la actividad de ambas.

Lo que en un principio parecía un rumor, ha terminado confirmándose por ambas entidades en sendas notas de prensa. Sin embargo, inciden en que solo hay una base de acuerdo y aún podrían rechazarle los términos de la discusión. Sea como fuere, de aprobarse la operación, la nueva entidad se convertiría de facto en la empresa delivery más grande de toda Europa. La fecha límite para la aprobación de los términos del acuerdo es el 24 de agosto, concretamente a las cinco de la tarde de ese mismo día.

La operación, que se realizará mediante un intercambio de acciones entre ambas compañías, generará un volumen de negocio de 360 millones de pedidos y 7.300 millones de euros. Los accionistas de Just Eat recibirán 0.09744 acciones de la compañía holandesa por cada una de sus acciones en la británica. A 7,31 libras por papel supone valorar la compañía un 15% por encima de su precio anterior.

En esta operación entonces, ¿quién controla a quién? A la espera de definir los términos de acuerdo por ambas partes, Just Eat controlará el 52,2% de la nueva entidad, mientras Takeaway.com el 47,8%.

Independientemente de la intrigas comerciales de alto nivel, lo más importante de este movimiento es la expansión de la nueva compañía. Takeaway, controlando el norte de Europa y Vietnam, sumaría la experiencia de negocio de Just Eat al sur del continente, más India y Canadá. Es decir, sería –frente al negocio también millonario de Deliveroo y UberEats– la compañía de comida a domicilio más poderosa.