Durante la Game Developers Conference 2019 (GDC) que se celebró en marzo, Epic Games —creadores de Fortnite— sorprendió a la audiencia mostrando las capacidades técnicas del Unreal Engine 4, su motor gráfico para desarrollar videojuegos. La herramienta, que se ha mantenido como una de las preferidas de la industria, sigue evolucionando para que el fotorrealismo sea una realidad en los juegos del futuro.

Algunos desarrolladores han aprovechado esta tecnología en las últimas semanas, y los resultados son asombrosos. El canal de YouTube Digital Dreams publicó un vídeo que se encarga de recopilar los recientes proyectos de Unreal Engine con gráficos fotorrealistas, todos mostrando escenarios naturales con un nivel de detalle que impacta a cualquiera, tanto en iluminación como en texturas. Puedes ver el material a continuación:

Por ahora sigue siendo necesario contar con un ordenador de gran rendimiento —y bastante caro— para poder desplegar ese tipo de gráficos. 2020 será el año en que aterrizarán las consolas de próxima generación, la PlayStation 5 y Project Scarlett, esta última sucesora directa de la Xbox One. Ambos productos prometen un salto visual significativo, pero es necesario esperar para ver los primeros juegos que exploten todo su potencial.

Phil Spencer, principal responsable de la división Xbox en Microsoft, aseguró en 2018 que los gráficos fotorrealistas son una de las características más esperadas por los jugadores. Sin embargo, el directivo cree que que todavía estamos lejos de conseguirlo, aproximadamente 10 años, según comentó. "Hoy en día hay escenas en las que el espectador promedio tendría dificultades para notar las diferencias. Desde mi punto de vista, la animación y la iluminación aún están lejos del realismo en tiempo real en una escena", agregó.

Eso sí, no dudes que las computadoras serán las primeras en beneficiarse de los videojuegos fotorrealistas, pues su evolución en hardware avanza mucho más rápido que el de las consolas. Probablemente en la siguiente década ya no sea necesario disponer de una consola u ordenador, ya que los servicios de juegos en streaming —como Google Stadia— podrían encargarse de todo el procesamiento requerido. El usuario solo recibirá la señal de vídeo.