Al igual que muchas otras compañías automotrices, Mini también está trabajando en su primer coche totalmente eléctrico, el Cooper SE. Si bien el vehículo todavía se encuentra en la etapa de desarrollo, la firma británica ya comenzó a promocionar su propuesta electrificada. Recientemente compartieron un vídeo en el que muestran un prototipo remolcando un Boeing 777 que pesa aproximadamente 150 toneladas.

¿Cómo un coche de 2 toneladas puede remolcar un avión de 150? Aunque la situación parece todo una hazaña, lograrlo es un poco "más sencillo" de lo que parece. En realidad la masa del avión no es tan importante, tampoco la del Mini Cooper SE. Lo que interesa en este tipo de pruebas es la fuerza de fricción, la cual surge del rozamiento entre las ruedas y el suelo.

Por lo tanto, se requiere que el vehículo genere una fuerza de fricción suficiente para hacer que el Boeing 777 se mueva. ¿Cómo se logra? Con la intervención del torque (par motor), que es la capacidad de un motor para hacer girar los neumáticos y empujar el coche hacia adelante.

A diferencia de los vehículos con motores de combustión, los eléctricos se distinguen por tener un torque superior, lo cual ayuda a acelerar más rápido y a mover cargas superiores. La clave está en la fuerza generada en el empuje inicial. Una vez que el Mini Cooper SE logra generar un cambio en la posición del avión, ya no será complicado que este último gane velocidad gracias a su propio peso.

El coche eléctrico inglés integra un motor basado en el del BMW i3, que produce 170 caballos de fuerza y 184 libras-pie de torque. De hecho no es la primera vez que se realiza un experimento similar. El año anterior, un Tesla Model X pudo remolcar un Boeing 787 en el Aeropuerto de Melbourne, en Australia. Los coches eléctricos tienen esta particular característica.