Marvel ha echado el cierre en Netflix con la tercera y última temporada de Jessica Jones. El pasado 14 de junio se estrenó en la plataforma la entrega que despide no solo a la famosa detective, sino al universo que abriría Daredevil en 2015. Aquí repasamos lo que nos ha parecido la temporada de despedida de esta peculiar heroína, sin spoilers.

A veces por más que se quiera no se puede escapar del destino. Y es precisamente lo que le sucede a Jessica Jones. A pesar de su reticencia se ha convertido en una heroína famosa, aunque el proceso ha sido largo y doloroso. Simplemente debemos recordar lo que vivió con Killgrave en la primera temporada y las filosas verdades que desentrañó en la segunda.

Así pues, el despacho de Alias Investigation goza de gran auge por la fama de Jessica, incluso tiene una nueva asistente que se amolda perfecto a los modos de la investigadora. Las cosas comienzan a complicarse cuando Dorothy Walker aparece y le dice que Trish ha desaparecido. Recordemos que las cosas entre Jessica y Trish están bastante tensas por lo que la última le hizo a la madre de la primera al final de la temporada pasada; lo ocurrido abrió un abismo tremendo que ninguna de las dos puede y quiere cruzar, mucho menos Jessica, quien intenta a toda costa no conectar con el dolor de su pérdida. De ahí en adelante conoceremos la labor de Trish como superheroína y cómo maneja los poderes que consiguió, tal como se ve en los avances, ella insiste trabajar con Jessica, pero ésta no quiere saber nada de su hermana, mucho menos trabajar con ella.

En la tercera temporada de Jessica Jones son introducidos varios nuevos personajes y nos adentraremos mucho más en los ya conocidos, desde la propia Trish y su vida, su relación con la incansable Dorothy, hasta Malcolm y cómo le va desde su emancipación de Alias, incluso de la propia Jeri Hogarth, la ambiciosa abogada protagonizada por Carrie-Anne Moss. Las historias de los personajes, sus puntos de vista y sus dolorosos y complejos dramas crean un buen ambiente para una temporada más cercana al tono de la primera. Eso sí también complicarán —aún más— la vida de la propia Jessica, pues todo, de una o de otra forma, converge en ella.

De los nuevos personajes diremos poco más que son interesantes y nos ayudan a ver a Jessica en acción. El nuevo villano —protagonizado por Jeremy Bobb— nos lleva por un laberinto oscuro que nos habría gustado ver mucho más, y es que por la cantidad de tramas que aborda la temporada por momentos se alcanza a diluir su importancia en la historia, sin embargo sí que marcará un antes y un después en la vida de Jessica y Trish.

Un tema muy importante durante toda la temporada es el de la ética del superhéroe. O bien, la ética a secas. Es decir, ¿hasta donde es cierto que el fin justifica los medios? ¿cuándo se traspasa la línea entre el bien y el mal? Esta compleja temática será abordada una y otra vez por los personajes, pues pondrán a prueba varios de los caminos que se pueden tomar y las decisiones que, si bien buscan un bien mayor, rayan o traspasan la ilegalidad.

Un cierre agridulce

La serie de Jessica Jones se distinguió por su carga simbólica, por el tratamiento de los personajes, tanto el villano Killgrave, como de la propia protagonista. Aunque su segunda temporada es muy distinta, y acaso la más débil de las tres, sí que sirvió para conocer el trasfondo de un personaje profundo y complejo como el de esta investigadora superpoderosa. Es cierto que la serie en la que apareció junto a los demás personajes de Marvel, The Defenders, fue mucho menos espectacular de lo que esperábamos, pero Jessica incluso ahí se distinguió por su peculiar carácter y su código moral.

Uno de los errores constantes en Luke Cage, en Iron Fist y Jessica Jones, al menos en la últimas dos temporadas, es que la trama se siente alargada de forma innecesaria. Es cierto que en esta tercera entrega repasamos los puntos de vista de otros personajes, sin embargo, esto no siempre cae bien como espectador. De cualquier forma, se agradece que el villano sea lo suficientemente siniestro y que su móvil sean pasiones humanas que cualquiera podemos identificar y que seguramente hemos sentido.

La despedida de Jessica Jones deja las cosas abiertas para continuar la trama, tal como sucedió en Daredevil, sin embargo, es muy probable que estos proyectos no se vuelvan a tocar, al menos no con los actores e historias que conocimos en las producciones de Netflix. La buena noticia es que la serie le es fiel al personaje de Jessica y se olvida de los finales felices y heroicos, dejándonos en la desazón y en la incertidumbre, tal como es la vida de los superhéroes, la de las personas normales y la vida real en sí.

La nueva temporada de Jessica Jones y las dos anteriores entregas se encuentran disponibles en la plataforma de Netflix.