Todos los años la Oficina de Patentes Europea (OEP, por sus siglas en inglés) distingue a los mejores inventores del año desde 2006 en un total de cinco categorías diferentes. Este año entre los nominados se encuentran tres españoles: Margarita Sala, descubridora de una enzima capaz de ampliar el ADN, y los ingenieros Antonio Corredor Molguero y Carlos Fermín Menéndez Díaz.

La nominación de Salas está en la categoría de Lifetime Achievement, es decir, sería un reconocimiento a toda su carrera investigadora en los ámbitos de la genética y la biología molecular. Esta mujer, que comenzó su carrera junto a Severo Ochoa, fue la descubridora de la ADN polimerasa del fago Φ29: una enzima que permite ampliar pequeñas muestras de ADN para hacer pruebas policiales o de paternidad.

Por su parte, los ingenieros Corredor y Menéndez se encuentran dentro de la categoría de industria gracias a su invención: unos bloques de hormigón que funcionan como rompeolas, pero esto ya existe, ¿no? La importancia de este invento radica en que estos bloques se han realizado de la manera más eficiente que se ha conseguido hasta el momento.

¿Ganarán en sus respectivas categorías estos tres españoles? La competencia es dura ya que en cada categoría hay tres finalistas de toda Europa y todavía hay que esperar hasta el 20 de junio, momento en el que se entregará en Viene el premio de cada una de estas categorías.

Investigadores españoles ya premiados

No es la primera vez que inventores españoles son galardonados en alguna de las categorías de los premios entregados por la OEP. Los años clave fueron 2013 y 2017. Tuvieron que pasar cuatro años entre el primer galadon y el segundo para que un español volviese a recibir el reconocimiento de la oficina de patentes. Ahora, dos años después tenemos a tres candidatos más para esta lista, ¿ganarán?

Las invenciones españolas por las que José Luis López Gómez y José Ángel Ávila y su equipo recibieron el premio a Mejor Inventor Europeo del Año, en 2013 y 2017, respectivamente, están relacionados con el correcto guiado de las ruedas del Talgo para evitar incómodas vibraciones y con las señales de Galileo, el llamado GPS europeo, que es más preciso que el estadounidense y el Glonass ruso, pero que además está diseñado para que las señales de todos estos tipos de sistemas de posicionamiento se puedan combinar. Los satélites Galileo ya están en funcionamiento, según la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés).