Los planes de Elon Musk de tejer una red de satélites a baja órbita para dar internet a los más necesitados ya se está cobrando sus primeras víctimas. Si bien fue algo que se avisó incluso antes del lanzamiento, lo cierto es que Elon remarcó en una serie de tweets que los satélites no iban a suponer ningún problema, y que además en el futuro mejorarían su invisibilidad desde la Tierra. El problema reside en que por su posición y por su construcción reflejan demasiado el Sol, lo que entorpece la visibilidad del espacio desde la Tierra cuando se fotografía cerca de esos satélites.

Y es algo que muchos astrónomos piensan que va a empeorar en el futuro cuando la red de satélites de Starlink esté totalmente desplegada, por lo que por mucho que Elon y SpaceX mejoren la fabricación de los mismos, tener ese número de satélites en línea va a seguir siendo un problema para los astrónomos.

Ahora, y según la siguiente fotografía, los 60 satélites, al estar a baja órbita y orbitar la Tierra de forma tan frecuente, se están colando en las fotografías que hacemos del espacio, por lo que cuando esté los otros 11.000 en órbita, la cosa tiene pinta de empeorar enormemente, máxime cuando los tiempos de exposición de algunas tomas del espacio son de horas:

La solución según el CEO de SpaceX es la mejorar los reflejos de los paneles solares de esos satélites y mover los telescopios a la órbita, algo que parece no ha contentando mucho a los astrónomos, que siguen viendo en esa ingente cantidad de satélites una amenaza para la observación espacial desde la Tierra, algo que desde luego parece que no va a frenar los planes de Elon para desplegar sus 12.000 satélites que den cobertura de Internet a todos los rincones del mundo. Para el CEO, ayudar a miles de millones de personas económicamente desfavorecidas es el bien mayor, aunque sus homólogos astrofísicos no lo vean de la misma forma.