Junto al plan para lanzar una flota de taxis autónomos en 2020, Elon Musk y parte del equipo de desarrollo de hardware y software presentaron y explicaron cómo será el nuevo ordenador capaz de que los vehículos Tesla finalmente tengan la prometida conducción autónoma.

Es una promesa que el fundador de la compañía ha hecho varias veces a lo largo de los años. Primero en 2015, cuando prometió que llegaría a finales de 2017, y nuevamente en febrero de este año durante una entrevista: "Creo que tendremos conducción autónoma total para finales de este 2019. Eso significa que el coche de Tesla puede encontrarse contigo en un parking, recogerte, llevarte hasta el destino sin intervención humana". Es un argumento fuerte que, en su momento, se desconocía cómo lo lograría.

Dos meses más tarde, durante un evento enfocado a inversores de la compañía, hicieron la presentación y sobre todo, se dedicaron a hacer una explicación detallada de cómo funciona el ordenador FSD (Full Self-Driving) antes conocido como Hardware 3.0.

La explicación del componente de hardware fue hecha por Pete Bannon quien trabajó por años en Apple, creando los chips que hacen funcionar los iPhone —desde el A5 hasta el A9—. Dos aclaraciones al respecto:

  1. Todos los Model S y Model X producidos desde el 20 de marzo y los Model 3 fabricados desde el 12 de abril ya incluyen el ordenador FSD.
  2. Todos aquellos que hayan pagado por la conducción autónoma total en sus vehículos tendrán la actualización al ordenador FSD sin costo alguno, el retrofit es un proceso simple de hacer.

Redes neuronales, inteligencia artificial y el adios a NVIDIA

El nuevo ordenador FSD implica un cambio fundamental en los esfuerzos de la compañía para lograr la ansiada conducción autónoma total. Dejarán de usar procesadores y arquitectura de NVIDIA conocida como Drive Xavier y usarán componentes propios, construidos con una y solo una misión: hacer funcionar el Autopilot por medio de inteligencia artificial, aprendizaje automático basados en un sistema muy potente de redes neuronales.

El ordenador FSD es bastante poderoso y sorprendente en términos de hardware y sus características técnicas:

  • Sistema de redundancia total con todos los componentes duplicados y funcionando de forma totalmente independiente, pero capaces de comunicarse entre ellos para hacer comparativas de datos, verificarlos y validarlos
  • Dos procesadores de 14 nanómetros FinFET CMOS
  • Cada procesador es capaz de procesar 72 TOPS (tera operaciones por segundo), entre los dos alcanzando los 144 TOPS.
  • La red neuronal es acelerada por dos componentes sincronizados a 2 GHz con 32 MB de SRAM que procesan hasta 1 TB de datos por segundo.
  • 6.000 millones de transistores
  • 250 millones de puertas lógicas
  • Memoria DRAM LPDD4 a 4266 Gb por segundo con ancho de banda máximo de 68 Gb por segundo.
  • Procesador de señal de imagen (ISP) de 24-bits capaces de realizar operaciones de hasta 1 Gigapixel por segundo.
  • El GPU se compone de 12 CPUs ARM A72 que funcionan a 2,2 GHz.

El cambio de la solución de NVIDIA a la propia diseñada por Tesla supone una mejora de procesamiento de imágenes significativa. Actualmente, con el llamado Hardware 2.5, son capaces de procesar unos 110 fotogramas por segundo. Con el ordenador FSD serán unos 2.300 fotograbas por segundo, 21 veces más eficiente. Además la producción del nuevo componente es 20% más barato a la generación anterior.

El aumento de precio por la conducción autónoma total a partir del 1 de mayo responde a los costos de desarrollo total de la solución y la necesidad de financiarlo.

La necesidad de hacer componentes desde cero para innovar

Es una tendencia en la industria, crear componentes y chips desde cero capaces de hacer una cosa muy particular pero muy importante. Es el motivo por el cual Apple ha diseñado sus propios procesadores que impulsan el iPhone o el iPad, que son muy rápidos, muy eficientes y sobre todo capaces de hacer muchas operaciones por segundo usando poca energía, necesario en equipos portátiles.

En el caso de Tesla, el ordenador responsable de la conducción autónoma actual, el llamado Hardware 2.5, usaba componentes disponibles para cualquier otro fabricante, hechos por NVIDIA. La ventaja es que el costo de desarrollo para la empresa se reduce, pero a cambio no tienen control absoluto, muchos límites a la hora de innovar y optimizar, pero sobre todo: es Tesla quien tiene que adaptarse a la plataforma.

Es, de cierta forma, lo que sucede actualmente con los smartphones Android, que la mayoría usan procesadores fabricados por Qualcomm y todo lo demás debe ser construido alrededor de las ventajas y limitantes que da la compañía en sus chips. Es conveniente porque permite reduce retos y costos, pero como dijo Alan Kay: "Aquellos que se toman realmente en serio su software deberían desarrollar su propio hardware".

Tesla necesita incrementar aún más la ventaja que tienen actualmente sobre la competencia, necesitan mantener el grado y ritmo de innovación y eso solo se consigue fabricando un producto propio diseñado exclusivamente para la conducción autónoma.

La producción del ordenador FSD inició en julio de 2018 y las pruebas en calles y autopistas se ha hecho a partir de diciembre del mismo año usando vehículos de empleados de la empresa.

Eso sí, aunque nuevos coches tienen ya instalado el nuevo componente, hace falta mejorar significante el software que lo impulsa. Considerando que parte importante de su funcionamiento se basa en la inteligencia y aprendizaje artificial, todos los datos recabados por toda la flota activa de coches de Tesla es clave para hacer que la conducción autónoma funcione como se espera, sobre todo sin el uso de un LIDAR.

Al respecto, Elon Musk, durante la presentación a inversores confirmó su opinión de que el dispositivo no es el adecuado para conducción autónoma. Así mismo, Andrej Karparthy, directivo de Tesla, explicó que la visión y reconocimiento de objetos por medio de inteligencia y aprendizaje artificial son las soluciones reales.