20 millones de euros. Este es el modesto importe que Movo, la división de patinetes y motos de Cabify, ha conseguido levantar gracias Mutua Madrileña y Seaya Ventures. Con esto, y según adelanta Cinco Días, los inversores ya controlan el 10% de la firma de movilidad. Esta operación se anuncia días después de que la entidad de movilidad lograse su licencia –en segunda ronda– en Madrid. Además de su aterrizaje en México hace solo unos días, con la versión de patinetes una de las localizaciones más rentables para la tecnológica madrileña. Las motos, por su parte, ya venían generando negocio en México, Chile, Colombia y Perú.

Igualmente, la clave de este movimiento se encuentra en la presencia de Beatriz González. Propietaria de Seaya Ventures e hija del, ya retirado y señalado, ex presidente del BBVA. González es desde 2013 una de las principales inversoras de Cabify, además de Glovo o Spotahome. La presencia de su figura en esta compañía ha sido, de hecho, una de las armas que uso el sector del taxi a la hora de manifestar la influencia que ejerce el mundo de los inversores sobre la esfera política a la hora de regular el sector de las licencias VTC.

A través de un comunicado anuncian que con los 20 millones levantados comenzarán a consolidarse en España y en el resto de países donde cuentan con actividad. En Madrid, por su parte, su negocio ya se encuentra limitado. La regulación de Carmena, anunciada en febrero de este año, otorgaba 10.000 permisos únicos a cada una de las 21 compañías que se presentaron a la candidatura. La idea, según apuntan varias fuentes, es que a partir de ahora se inicie una subasta feroz con los permisos disponibles. Uno de ellos, SJV Consulting, controla el mayor número de permisos sin contar con un negocio de patinetes per se. Es de esperar su expansión por el resto de España o, que no se descarta la posibilidad, iniciar una guerra de licencias en Madrid a golpe de talonario.