– Abr 2, 2019, 9:00 (CET)

Badi se prepara para dar acceso a los grandes propietarios

La startup de alquiler de habitaciones ha visto en los grandes propietarios un filón de negocio para los próximos años.

Empezaron a captar atención a principios de 2017, pero llevaban desde 2015 operando en el mercado de la vivienda. El nicho del alquiler de habitaciones era su objetivo; la cuestión de los pisos completos se quedaba para otras tecnológicas como Spotahome.

Desde entonces, y según su fundador Carlos Pierre, "la compañía ha crecido en usuarios, en dinero, números, equipo y geografías". Ya en 2017, el CEO de la compañía explicaba que Badi carecía –en ese momento– de una vía de monetización su objetivo estaba, por tanto, en crecer de forma explosiva y después buscar una vía para financiar su negocio. Desde entonces, Badi ha cerrado 5 rondas de financiación logrando levantar casi 40 millones de euros. La última de ellas en enero de este mismo año, de 26 millones, liderada por el fondo estadounidense Goodwater Capital. Para el futuro, explican que "habrá una nueva ronda, pero no sabemos cuándo, al final para lo que necesitamos y queremos hace falta mucho dinero y constantemente estamos hablando con inversores".

Con estos fondos, explica el fundador a Hipertextual, han crecido hasta llegar a los 75 empleados, pero especialmente han crecido en países. Londres ya es una realidad –donde la profesionalización del mercado inmobiliario hace a la región mucho más interesante– y en el radar está Berlín, donde planean operar a lo largo de este año.

En cuanto a la monetización, ya cuentan con varios tímidos intentos para empezar a crecer en ese ámbito.

Pese a todo, explican que en Badi "odian la palabra monetización porque se sigue la estrategia de producto; no es que no queramos ganar dinero, pero es el orden correcto". Con una lógica similar a la llevada por Wallapop en su momento –los cuales alcanzaron la masa crítica, para luego abordar la cuestión de ganar dinero con ello–, el primer paso ha sido el de la implantación de los pagos vía aplicación. "Un sistema de pagos y reservas más eficiente", explica, a través del cual se llevarán una comisión por gestión. Primero con el primer pago, para luego pasar a los mensuales.

Los grandes grandes propietarios hacen su aparición

A diferencia de Londres, el sector del alquiler profesional en España aún tiene un recorrido muy grande. Muy atomizado y poco profesionalizado, estas son las palabras que definirían el negocio en España. Solo el 3% del parque inmobiliario está controlado por profesionales –fondos de inversión, socimis o promotoras–, pero crece a pasos agigantados. La adquisición, por parte de Cerberus o Blackstone (grandes fondos), de un gran número de viviendas da muestra de la situación que ha de venir; con rentabilidades crecientes y precios bajos durante muchos años, el negocio estaba servido. Asímismo, el sector del alquiler, ya sea de viviendas completas o habitaciones, ha crecido. Según cifras oficiales, solo el 22% de la población en el país está de alquiler; un porcentaje menor que nuestros vecinos europeos, pero en aumento.

Precisamente, este es el negocio que ha visto venir Badi. La compañía tecnológica de alquiler de habitaciones se ha preparado para la figura de los alquileres profesionales. Esto ya no solo va de jóvenes buscando al mejor compañero de piso. La compañía ha visto la necesidad de implementar una opción para controlar grandes volúmenes de activos inmobiliarios. La gestión eficiente para estos clientes, es el objetivo de Badi.

También como empresa de datos

Como explica Guillem Pons, Chief Data Officer de Badi, "Badi nació como empresa de datos desde el primer momento". Se comenzó con un fichero que iba cruzando datos, para luego pasar a tomar decisión en base a ellos. La creación de la división de grandes propietarios viene, de hecho, de la identificación de esa necesidad. También de la prueba y el error del algoritmo que pondría en práctica los matches dentro de la plataforma.

Ahorrar tiempo, era también un mecanismo identificado por la compañía. Cuando uno de los usuarios inicia una nueva búsqueda, el sistema solo ofrecerá aquellos que cree que se adaptarán mejor a las necesidades de solicitante. De momento, cuenta con una efectividad de 6 aciertos sobre 10 ofertas. Con una rotación de 6 meses por cada habitación, con el paso del tiempo han aprendido a fondo sobre cómo funcionan sus usuarios. Tanto que, de hecho, han podido prescindir de herramientas de terceros para sus análisis.