La historia real de las armas fantásticas de ‘Juego de Tronos’

El fuego valyrio y las cuchillas de vidriagón son armas casi mágicas, con propiedades fantásticas. Pero también tienen su parte de verdad y, de hecho, han ayudado a librar muchas batallas en la antigüedad.

Por – Abr 17, 2019 - 9:00 (CET)

Hielo, Garra, Aguja, Guardajuramentos… Son muchas las espadas míticas con las que los personajes de Juego de Tronos han ido librando sus batallas temporada tras temporada, pero la serie cuenta con un abanico de armas mucho más amplio, desde el Arak de Khal Drogo hasta la ballesta con la que Tyrion protagoniza una de las escenas más famosas de la cuarta temporada. Pero también hay armas mucho más sofisticadas, fruto de la ficción. O no tanto.
Se trata del fuego valyrio y las cuchillas de vidriagón, dos grandes aliados con los que algunos de los personajes logran vencer a sus más duros enemigos, a lo largo de la historia cuyo fin se acerca. Pero, aunque pueda parecer que ambas son fruto exclusivo del ingenio de George R.R. Martin, lo cierto es que las dos tienen equivalentes bastante cercanos en la vida real.

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El fuego valyrio, basado en un mortal secreto de Constantinopla

Aunque no se haya reconocido abiertamente que el mortal fuego verde tan adorado por los antiguos Targaryen esté basado en el fuego griego, lo cierto es que son muchas las referencias que permiten comparar al uno con el otro.

Este consistía en un arma arrojadiza, utilizada por el Imperio Bizantino en su lucha contra la expansión islámica. Aunque ya había sido usada una mezcla similar en el siglo I antes de Cristo durante las guerras mitridáticas, se considera que su verdadero inventor fue el cristiano griego Callinicus de Heliópolis, quien tomó aquella vieja fórmula y la transformó en una potente arma mortal que garantizó la victoria del ejército de Constantinopla. Consistía en una sustancia que prendía al ser arrojada, generando un fuego que no solo no podía apagarse con agua, sino que se extendía mucho más en contacto con ella. Esta es precisamente la razón por la que se usaba más frecuentemente en batallas navales.

Del mismo modo que solo los alquimistas de Desembarco del Rey conocen la receta del fuego valyrio, la composición del fuego griego fue también un secreto que pasaba de emperador a emperador y fue guardado con tal éxito que a día de hoy es todo un misterio. Sí que es cierto que muchos científicos han especulado con cuáles podían ser los ingredientes de esta mezcla explosiva, llegando a concluir que la base debía ser de nafta, a la que se incluían otras sustancias, posiblemente azufre, resina de pino, amoniaco, algún nitrato o cal viva.

Según explicó el doctor en química Justo Giner a Agencia Sinc en un artículo de 2013, la nafta, un compuesto líquido derivado del petróleo, serviría como combustible, que necesitaría un aporte de oxígeno, como el nitrato. Por otro lado, la cal viva en contacto con el agua se calentaría por encima de 150ºC, sirviendo como mecha para dar lugar a la reacción de combustión.

Pero no solo era necesario el compuesto químico, también eran muy importantes otras medidas, como tener dispositivos adecuados para su lanzamiento y personas cualificadas para ello. De hecho, algunos escritos cuentan que en cierta ocasión el ejército enemigo logró robar algunas vasijas llenas de esta codiciada sustancia, pero nunca supieron cómo utilizarla.

Y es que los ingenieros navales bizantinos dotaron los barcos de dispositivos hidráulicos accionados por unas bombas de cobre, que dotaban a la mezcla de la presión necesaria para dar lugar al fuego. Además, los soldados eran entrenados para usar tanto estos dispositivos como unas vasijas de cerámica, que empleaban a modo de granadas de mano. Incluso se dice que los técnicos que lo custodiaban permanecían aislados, sin contacto con nadie, para evitar posibles trasvases de información.

En cuanto a la forma de apagarla, existen varias teorías al respecto. Lo más plausible sería eliminar la mayor cantidad posible de oxígeno, para que no pudiese darse la reacción de combustión. Por eso, sería una buena opción lanzar sobre el fuego esteras de esparto o arena, hasta conseguir sofocarlo. Algunos documentos de la época cuentan también que si se acercaba un paño con vinagre al fuego, este no prendía. Esto lleva a pensar también en que el vinagre podría haber sido un buen sofocante, ya que reaccionaría con la cal viva, impidiendo que se calentara al entrar al agua.

En el caso del fuego valyrio, se dice que aparte de las reacciones químicas su fabricación requiere una serie de cánticos y conjuros, que intervienen en que sea más o menos potente. Esto ya si es ficción, pero hay que reconocer que lo demás se parece bastante.

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Obsidiana, el vidrio real que mata caminantes blancos

El vidriagón es un vidrio de origen volcánico, que en la serie abunda en las profundidades de Rocadragón, en los yacimientos ubicados bajo la montaña, y se convierte en todo un ansiado tesoro, por ser el único material que puede matar a los caminantes blancos. Se dice que en la antigüedad los hijos del bosque fabricaban armas con este material y que cada año entregaban a los hermanos de la Guardia de la Noche cien puñales.

En este caso la referencia en la vida real es clara, pues en la propia saga el vidriagón también es referido como obsidiana, un material que sí que existe. Se trata de una roca de origen volcánico, con una composición similar a la del granito y una apariencia muy curiosa, de color negro, que puede virar al verde o el rojo, según las impurezas que contenga. También varía su aspecto en base a cómo se corte. Si se hace paralelamente, permanecerá de color negro, mientras que los cortes perpendiculares la hacen transformarse en un tono grisáceo.

Sus primeras evidencias arqueológicas datan del 700.000 antes de Cristo, aunque comienzan a aparecer más objetos fabricados con él a partir del Neolítico. Se usaba frecuentemente para la fabricación de láminas cortantes, así como puntas de flecha y lanza, que no matarían caminantes blancos, pero sí serían muy útiles para cazar animales, como alimento y para la obtención de pieles. Con el tiempo, múltiples culturas, como el antiguo Egipto o los aztecas, han seguido utilizando este material para construir tanto armas como herramientas. Aunque en la actualidad se sigue usando en algunos círculos para la fabricación de herramientas por la precisión de su corte, principalmente se utiliza como piedra preciosa en ornamientación y también en algunos rituales esotéricos.

Está claro que en esta temporada que empieza se librará una de las batallas más esperadas de toda la serie. ¿Formarán parte de ella el vidriagón y el fuego valyrio? Uno está claro que sí. El otro, ya veremos.