El próximo 29 de marzo la NASA había planeado todo un hito en la historia de las misiones espaciales: el primer “paseo” exclusivamente femenino por la Estación Espacial Internacional (ISS por sus siglas en inglés). Las protagonistas iban a ser las astronautas Anne McClain y Christina Koch, pero finalmente la primera será sustituida por su compañero Nick Hague, según ha informado la agencia espacial estadounidense en un comunicado.

La razón es que en un primer paseo realizado el pasado día 22 por Hague y McClain, ella notó que el torso del traje utilizado, de la talla L, no se le ajustaba correctamente, por lo que necesitaría una mediana. Según explica la NASA en su página, solo una pieza del tamaño adecuado podrá estar lista para el día 29, por lo que será Koch quien la use, mientras que Hague utilizará el traje de mayor tamaño.

La astronauta de la NASA Christina Koch (centro) asiste a sus compañeros astronautas Nick Hague (izquierda) y Anne McClain (derecha) Crédito: NASA

Trajes a piezas

Desde que su primera pieza se puso en órbita en 1998, la Estación Espacial Internacional ha ido creciendo gracias a los paseos de parejas de astronautas entrenados para salir a realizar reparaciones o colocar nuevos componentes necesarios para su buen funcionamiento.

Hasta este año se han realizado 214 de estos paseos, en los cuales solo han intervenido 13 mujeres. Por eso, cuando la NASA anunció los que serían los tres primeros paseos de 2019, comprobar que uno de ellos solo estaría protagonizado por mujeres, que se encargarían de colocar baterías de litio en sus paneles solares, fue una gran celebración.

Ahora todo ha cambiado, por cuestiones de talla, ¿pero realmente es un asunto tan importante como para requerir sustituir a una de las personas que realizarán el paseo? Para contestar a esta pregunta es necesario recordar que los trajes de actividad extravehicular (EVA), son esenciales para que el astronauta resista a las condiciones hostiles del espacio, por lo que deben ajustarse a la perfección. Para ello, en vez de estar compuestos por una sola prenda, se fabrican a base de piezas dedicadas a cubrir las diferentes partes del cuerpo: torso, brazos, manos, etc.

En el caso de McClain, según ha explicado en su cuenta de Twitter la portavoz de la NASA, Stephanie Schierholz, había entrenado con componentes de la M y la L, pero hasta que no se puso a trabajar sobre el terreno, el pasado día 22, no supo con seguridad que realmente necesitaba una talla mediana.

A esto se suma que, después de que en 2017 la NASA realizara una auditoría sobre el equipo empleado por los tripulantes de la ISS, 7 de los 11 trajes de los que disponían fueron devueltos a la Tierra para someterse a diversas reparaciones, por lo que sería imposible tener listo en solo una semana un torso de tamaño adecuado.

De cualquier modo, la astronauta podrá volver a caminar por los exteriores de la ISS el próximo 8 de abril, pues está programado que sean ella y el astronauta de la Agencia Espacial Canadiense David Saint-Jacques quienes coloquen una serie de cables necesarios para mejorar las comunicación en las instalaciones.

Habrá que esperar para ver a dos mujeres caminando juntas por el espacio, pero sobre todo para que el hecho de que lo hagan no se vea como una noticia especial, sino como algo dentro de la normalidad.