De cara a las próximas elecciones legislativas de la Unión Europea (UE), los reguladores europeos han estado presionado a Facebook para tomar medidas con el fin de evitar una injerencia extranjera como la ocurrida durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos en el 2016. Como consecuencia, la red social ha anunciado este viernes que ha endurecido sus normas sobre la publicidad política en el continente europeo.

Según la plataforma, ha invertido recursos y personal para salvaguardar la votación que se llevará a cabo en 27 países de la UE el próximo 26 de mayo. "No quiero que nadie tenga ninguna duda de que esta es una de las principales prioridades de la empresa", aseguró Richard Allan, vicepresidente de soluciones de políticas globales de Facebook, según recoge Reuters.

Para empezar, los anunciantes deberán proporcionar detalles de contacto públicos verificables antes de que puedan ejecutar campañas políticas en Facebook. Además, todos los anuncios políticos serán etiquetados como "pagados por", con información sobre quién lo ha pagado, por cuánto dinero y cuánta gente lo ha visto, así como su edad, ubicación y género.

Solamente aquellos anunciantes autorizados y situados en un país dado podrán publicar anuncios políticos en esa nación. Eso significa, por ejemplo, que alguien desde Rusia no podrá pagar un anuncio político para que sea mostrado en Alemania.

A partir de mediados de abril, será bloqueado cualquier anuncio político que no cumpla con estos requisitos. Sin embargo, cabe mencionar que las nuevas normas no son retroactivas, por lo que las campañas que ya se han registrado no tendrán que cumplir con estas medidas.

Adicionalmente, todos los anuncios políticos serán guardados en un archivo que estará disponible al público durante los próximos siete años a partir de su compra. Estas nuevas reglas de transparencia para anuncios políticos ya están vigentes en Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, India, Ucrania e Israel. Según la empresa, serán implementadas a nivel mundial a fines de junio.

Otros esfuerzos de Facebook, que ha estado en la mira desde que se dio a conocer el llamado caso Russiagate, incluyen trabajar con verificadores de hechos independientes para combatir la desinformación y un equipo de seguridad cibernética enfocado en detectar y eliminar cuentas falsas.