Tras una investigación, publicada en Daily Telegraph, se acusó a la compañía de estar implicada en una trama de lavado de dinero a través de la tecnológica**, valorada en 1,7 millones de dólares. Revolut entiende que "The Telegraph ha expresado erróneamente los hechos".

Desde julio y septiembre, según la publicación, una serie de operaciones fraudulentas y sospechosas se realizaron en desde la plataforma; igualmente, Revolut nunca informó a la Autoridad Financiera de estos movimientos, aunque sí inició una investigación interna tras darse cuenta de que el bloqueo de transacciones sospechosas había estado desactivado durante ese tiempo. Desde la tecnológica afirman que "los controles de cumplimiento normativo siempre estuvieron presentes y no hubo ninguna transacción sospechosa que fuera detectada" y niegan la trama. De hecho, apuntan, "lo que ocurrió en ese verano de 2018 fue que estábamos implementando un proyecto de mejora avanzado en nuestros sistemas de cumplimiento que solamente mejoraría los ya existentes, pero esto se hizo siempre en paralelo y nunca significó que en el proceso los anteriores estuvieran inactivos o dejaran de funcionar, sino al revés, fue un proceso de mejora conjunta en el sistema".

Aunque la publicación del la renuncia del directivo coincide con la investigación del medio, esta vendría desde el pasado mes de enero:

Después de haber estado en Revolut durante casi tres años, me siento inmensamente orgulloso de haber llevado a la compañía de 1 millón de dólares de ingresos a 50 millones de dólares durante este tiempo. Sin embargo, a medida que Revolut comienza a escalar globalmente y se aplica para convertirse en un banco en múltiples jurisdicciones, ha llegado el momento de pasar las riendas a alguien que tenga experiencia en banca minorista global a este nivel. Mi tiempo en Revolut ha sido invaluable y estoy muy orgulloso de lo que yo y el equipo hemos logrado. No tengo ninguna duda de que Revolut construirá una de las instituciones financieras más grandes y confiables del mundo.

El CEO de Revolut, también polémico

Si la marcha del directivo de finanzas era poco, el CEO de la compañía, Nikolay Storonsky, también ha tenido una semana complicada. Tras una conversación a los empleados, filtrada a Wired, se conoció que el directivo coaccionó a la plantilla durante la primavera de 2018 para trabajar los fines de semana. La idea del CEO era alcanzar los KPI sea como sea; de no aceptar las condiciones estos estarían "con un rendimiento por debajo de las expectativas" y, por tanto, serían "despedidos sin ningún tipo de negociación".

Se supo, además, que como forma de presión, los objetivos tendrían que ser colectivos. De no llegar el equipo, ninguno obtendría los bonus prometidos. En este sentido, las declaraciones de Storansky añadían que había "advertido que muchos jefes de producto/líderes de equipo están significativamente por debajo de objetivos y siguen sin trabajar los fines de semana para alcanzarlos. Solo hay una regla: aquellos con un rendimiento 'significativamente por debajo de las expectativas' serán despedidos sin derecho a negociar tras la revisión".


Actualización 7 de marzo a las 13:20. Añadida las declaraciones de Revolut y aclarado la fecha del anuncio de la dimisión del director financiero de la compañía.