– Mar 27, 2019, 23:15 (CET)

Apple Watch Series 4: ¿qué es un electrocardiograma?

Apple trae a Europa la función de electrocardiograma con una actualización de su reloj inteligente, ¿qué cardiopatías se pueden detectar con él?

Con las pulseras de actividad y los smartwatches, el cuidado de la salud y la tecnología están más unidos que nunca. Una actualización de Apple para su reloj inteligente está a punto de llegar y traerá consigo la opción del electrocardiograma, pero ¿qué es esto? ¿Para qué sirve? ¿Nos podemos fiar de las mediciones del Apple Watch?

El corazón funciona mediante impulsos eléctricos, de esta formas se inician los latidos. Pero este órgano también puede funcionar de forma irregular debido a diversas causas. "El corazón puede tener alteraciones de tres tipos: forma, funcionamiento eléctrico y función (con qué fuerza se contrae)", explica a Hipertextual el doctor José María Guerra Ramos, presidente de la Sección de Electrofisiología y Arritmias de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

Para averiguar qué pasa en un corazón a nivel eléctrico, se utiliza el electrocardiograma (ECG): "Es un registro de la actividad eléctrica del corazón", señala el doctor Guerra. "El corazón en sí tiene actividad eléctrica y mediante los cables que se colocan en posiciones determinadas alrededor del cuerpo, somos capaces de recoger esa actividad eléctrica y esto nos permite interpretar cómo funciona ese corazón", añade. Esta prueba, cuando la realiza un médico especializado, tiene doce derivaciones. ¿Esto qué significa? Que hay doce señales eléctricas con configuraciones diferentes, y es justamente esto lo que permite a los cardiólogos "encontrar diversas alteraciones eléctricas y estructurales".

"El funcionamiento del corazón se refleja en la actividad eléctrica del corazón", comenta. En el caso de que esta prueba se haga combinado con el ejercicio se llama prueba de esfuerzo, matiza. También están los estudios Holter, añade el doctor Guerra, que "es un electrocardiograma más sencillo, que no da tanta información, que permite el registro de actividad eléctrica del corazón durante horas o días", indica desde el otro lado de la línea telefónica.

Estudio Holt. Créditos: NASA

¿Qué nos puede decir un electrocardiograma? Esta prueba "constituye una herramienta básica en el diagnostico cardiológico". De manera que "muchas cardiopatías se pueden detectar" mediante este examen médico. De hecho, detecta "todas las enfermedades eléctricas del corazón y puede sugerir muchas alteraciones estructurales (de la forma), como el tamaño de las cavidades, por ejemplo", señala el experto. Por el contrario, no se puede averiguar con este tipo de prueba es "el cómo se contrae el corazón", para eso es necesario otro tipo de pruebas.

Desde Apple señalan que el electrocardiograma de su reloj inteligente puede "detectar la fibrilación auricular", es decir, un tipo determinado de arritmia que, además, se trata de la más frecuente, según señalan desde la multinacional tecnológica. En el caso de este tipo de electrocardiograma tan solo se utiliza un canal frente a los doce de los usados por los cardiólogos, de ahí que las irregularidades eléctricas del corazón que puede detectar sean menores en el caso del smartwatch de Apple.

La compañía estadounidense explica que antes de sacar la función del electrocardiograma al mercado realizaron un estudio preclínico sobre el Apple Watch que "incluyó estudios con 2000 sujetos de diferentes etnias, edades, IMC, etc", apuntan en un comunicado de prensa desde la multinacional. De ellos, "el 15% había sido diagnosticados previamente con fibrilación auricular u otras arritmias", añaden. Después se realizó un ensayo clínico, en este caso con 600 personas para "validar la capacidad de la aplicación del electrocardiograma para clasificar con precisión un registro de ECG en fibrilación auricular y ritmo sinusal (latido normal del corazón)", señalan.

No sustituye al médico

El especialista es el que debe de dar su diagnóstico. El Apple Watch sirve como una herramienta más para detectar algunas irregularidades. "Tener información sobre mi estado de salud siempre es bueno", afirma el doctor Guerra. "El problema es que estos instrumentos no pueden sustituir a un médico evaluando un paciente, ni un electrocardiograma", afirma. Estos relojes tienen que ser "una herramienta adicional" que permita "detectar enfermedad", pero la persona debe ponerse "en manos de un médico", apunta. "No son un sustituto, son una herramienta adicional", señala Guerra.

El uso de estas nuevas tecnologías acerca a los usuarios las pruebas médicas y esto en países como Estados Unidos puede ser una ventaja. En España tenemos la seguridad social que es de acceso universal y gratuito, pero en el país norteamericano no disponen de esta opción. En estos países si uno no tienen seguro médico los ingresos, pruebas y consultas corren a cargo de los enfermos o sus familiares. No obstante, para aquellas personas que no tienen acceso a un médico con tanta facilidad, este tipo de tecnología puede ser de ayuda ya que podría detectar las irregularidades del corazón y acercarse a su médico siempre que sea necesario. En caso contrario, no tendría por qué preocuparse.

En países sin sanidad pública este tipo de dispositivos puede suponer evitarse consultas innecesarias al médico si todo funciona correctamente y uno se encuentra bien, aunque ante la duda siempre hay que acudir a un especialista. Esto hace plantearse una pregunta: ¿esta tecnología podría ahorrar dinero a aquellas personas que no tienen un seguro médico en países como Estados Unidos? Aún no se puede dar una respuesta ya que depende de la fiabilidad con la que se capte la actividad eléctrica del corazón. Lo que sí es seguro es que tener la opción de hacerse un electrocardiograma de bolsillo es, cuanto menos, un signo de hasta dónde pueden llegar las nuevas tecnologías y todo lo que pueden hacer por nosotros.