Por lo general, cuando se descubre una nueva especie animal se suele considerar que habrá bastantes ejemplares. Al fin y al cabo, ha permanecido oculta al ser humano durante muchísimo tiempo y eso significaría que se ha librado de las actividades que suelen llevar a los seres vivos a la extinción. Sin embargo, no es necesario que sepamos de la existencia de un animal para que se la compliquemos. Como ejemplo no hay más que ver el caso de Pelodiscus variegatus, una nueva especie de tortuga que acaba de ser descubierta en Vietnam y China y que ya se encuentra clasificada en peligro crítico de extinción.

Pelodiscus variegatus Crédito: Thomas Ziegler

Cacería en la ignorancia

Muchos animales llegan a entrar en peligro de extinción de forma indirecta, a través de la destrucción de su hábitat o el esparcimiento de especies depredadoras. Sin embargo, ni siquiera este es el caso de esta tortuga, que en realidad está al borde de desaparecer a causa de la captura indiscriminada de personas que ni siquiera sabían que era una especie sin catalogar.

La razón está en que pertenece a un género que hasta hace poco se creía que englobaba a una sola especie. Se trata de las tortugas de caparazón blando, un conjunto de reptiles que, como su propio nombre indica, poseen una ”concha” flexible, cubierta por piel corácea, en vez de la alternativa más dura que se observa en otras tortugas. También es muy característica de ellas su nariz, muy larga y con unas fosas nasales en el extremo, que actúan a modo de esnórquel. Hasta hace poco se creía que solo existía una especie de estos animales, pero con el tiempo se descubrió que algunas poseían pequeñas características que las diferenciaban del resto, por lo que pasó a convertirse en un género compuesto por varias especies.

Pero si hay algo que todas ellas tienen en común es el hecho de ser consideradas como un exquisito manjar en China y Vietnam, donde se sirven en un estofado con salsa de chile y brotes de bambú. Esto ha llevado a que estas tortugas se capturen de forma indiscriminada, e incluso en algunos casos se críen en pequeñas granjas.

Por eso, a los científicos del Senckenberg Natural History Collections que acaban de publicar en Zookeys la noticia del hallazgo en el centro de Vietnam y la isla china de Hainan de una nueva especie no les extrañó que hubiese un número tan bajo de ejemplares. Tan pocos que ya está clasificada como especie en peligro de extinción. A pesar de todo, estos investigadores tienen la esperanza de que el descubrimiento de esta nueva especie y la publicación del estado en el que se encuentra pueda servir para desarrollar nuevas estrategias de conservación. Quizás aún no sea tarde para esta tortuga. ¿Cuántos animales como ella habrán sucumbido antes de que ni siquiera se llegara a saber de su existencia?