Samsung ha presentado hoy en su Unpacked 2019 los nuevos smartphones con los que quiere competir en el mercado durante estos primeros meses del año. En su nueva línea de Galaxy S10 encontramos en esta ocasión un tercer integrante, el S10e, que se incorpora motivado por el deseo de la firma de abarcar un mayor espectro del potencial público al que aspira, contando este con un precio y prestaciones menores respecto a los más premium Galaxy S10 y S10+.

La estrategia recuerda de manera evidente a la seguida por Apple el pasado mes de septiembre con la llegada también de su iPhone XR, un modelo que conserva buena parte de las características que sitúan a las dos variantes restantes dentro del segmento de la gama alta pero con un precio de venta más asequible. Esto es exactamente lo que encontramos en el Galaxy S10e, que continúa teniendo la potencia y acabados que se esperan de un buque insignia.

Un rival para el iPhone XR

Así las cosas, es inevitable que lo comparemos, en esta ocasión, con el también colorido terminal de Apple. Es precisamente esta paleta en su parte trasera la que indica que Samsung aspira a una estrategia de venta similar a la de la firma de Cupertino, presentando un smartphone más desenfadado a través de tonalidades que puedan captar la atención de un público más joven.

La tabla deja patente que nos encontramos ante dos dispositivos ciertamente parejos –si salvamos las persistentes distancias numéricas en la RAM que caracterizan a todos los dispositivos iOS frente a su competencia–: los últimos procesadores del momento, almacenamiento interno de sobra, capaces cámaras traseras (doble en el Galaxy S10 y única en el XR, aunque este último cuenta también con la posibilidad de realizar fotografías en modo retrato mediante software) y delantera (ambas también con posibilidad de efectos retrato) y un tamaño total contenido gracias a esas 5,8 pulgadas de pantalla.

Ahora bien, también hay diferencias. El Galaxy S10e incluye un panel AMOLED, mientras que Apple opta en el iPhone XR, con el objetivo de abaratar costes y aumentar la autonomía, por una LCD. El usuario no apreciará mucha diferencia en el uso cotidiano con unas y otras, si bien es un factor a tener en cuenta si lo que se prima es este aspecto. Además, el otro factor diferenciador se encuentra en el método de desbloqueo, dado que el Samsung continúa apostando en este modelo por el lector de huellas dactilares –esta vez incluido en el marco del dispositivo–, mientras que la firma californiana implementa el desbloqueo facial mediante Face ID.