A la familia Galaxy se suman hoy tres nuevos terminales: el Galaxy S10, el S10+ y el S10e. Tres propuestas diferentes enfocadas a distinto público que encuentran su punto medio en el S10, aquel que no es ni el más caro ni el más barato; ni el que tiene las mejores prestaciones ni las peores. A lo último hay que ponerle muchos asteriscos, no obstante, dado que las diferencias entre el modelo de mayor tamaño y este son ínfimas.

Es protesta razón que el Galaxy S10 puede compararse de manera directa con los buques insignia de los principales fabricantes del mercado, puesto que sus especificaciones son para ello. En este caso lo enfrentamos al iPhone XS, el Google Pixel 3 y el Huawei Mate 20 Pro, tres de los mejores teléfonos que nos ha dejado 2018 y que componen buena parte de los rivales a los que tendrá que enfrentarse Samsung en este primer tramo del año.

Gama alta en todos los sentidos

Como ya hiciera el año pasado, Samsung repite este año con dos modelos enfocados al sector premium, que en este caso cuenta con el procesador Exynos 9820 de la casa y 8 GB de RAM en su interior. Es de esperar que en este punto se mantenga al nivel de la competencia, cada una con un procesador distinto –propietarios también en el caso de Apple y Huawei y de Qualcomm en el de Google–, y con la RAM que cada fabricante ha creído óptima para cada caso (bien sabemos por experiencia que el iPhone, por ejemplo, no necesita alcanzar las mismas cotas numéricas que la mayoría de teléfonos del panorama Android).

En un momento en el que la cámara es la principal seña de identidad de los smartphones, cada una destaca por sus propios méritos: el iPhone XS por su Smart HDR, el Mate 20 Pro por su zoom híbrido de cinco aumentos, el Pixel 3 por Night Sight y el Galaxy S10 por su apertura variable, entre otras muchas bondades. Habrá que esperar al análisis completo del terminal para poder emitir una valoración concreta al respecto.

En relación al resto de apartados, todos cuentan con residencia al agua y polvo IP68 y una batería adecuada a sus necesidades. Destaca que el Pixel 3 es el único que no dispone de carga inalámbrica –en el caso del S10 y el Mate 20 Pro esta es, además, reversible– y que la biometría tiene muchos matices en cada uno de los dispositivos. El iPhone XS cuenta con Face ID, un reconocimiento facial que se equipara también con el del Mate 20 Pro, contando este último también con lector de huellas dactilares en la pantalla. Este lector, sin embargo, es superado por el del S10, mejorado para realizar un escáner 3D de la huella y, por tanto, ser más fiable. El Pixel 3, por último, cuenta con lector de huellas tradicional en la parte trasera.