Un drone construido por Impossible Aerospace el año pasado fue usado para ayudar a un equipo SWAT durante un enfrentamiento armado en Campbell, California (Estados Unidos), en el que un hombre sacó una pistola a un empleado de un restaurante Denny.

El equipo de policías de Silicon Valley que acudió al sitio utilizó diversos dispositivos durante la confrontación de casi 12 horas, el 8 de febrero. Entre ellos, un robot detonador de bombas al interior del edificio para fotografiar al sospechoso, un "dispositivo de desvío audible" y el drone US-1 de Impossible Aerospace.

Para obligar al sospechoso a salir del edificio, lanzaron gas lacrimógeno. Usando los sensores térmicos y las cámaras de grabación de video del drone, que sobrevoló el edificio durante 45 minutos, el equipo SWAT pudo ver que el gas se estaba escapando por la ventilación de la cocina. Gracias a ello, decidieron lanzar más gas, logrando que el sujeto abandonara el interior del restaurante.

Este vehículo aéreo no tripulado funciona con baterías, por lo que puede volar hasta dos horas con una carga. Según la compañía, una versión de 90 minutos del modelo US-1 fue el usado por el equipo SWAT en la emergencia.

"En este evento reciente que involucró a un sujeto atrincherado con un arma, Impossible Aerospace proporcionó una pieza de inteligencia a la que nuestra agencia nunca tuvo acceso", indicó el capitán de la policía de Campbell, Gary Berg, en un comunicado, según recoge The Verge, y agregó:

El uso del avión no tripulado US-1 nos ayudó a optimizar la seguridad de nuestros oficiales y la comunidad al tiempo que proporcionamos información valiosa al puesto de comando a través de la transmisión de video en vivo.

Si bien este es un claro ejemplo de este tipo de tecnología siendo usada en beneficio de la seguridad, no podemos dejar de lado que no deja de ser un arma de doble filo. Recordemos el cierre del Aeropuerto Gatwick, en Londres, en diciembre pasado, por la presencia de drones, lo que paralizó por completo a las aerolíneas durante 36 horas, afectando a más de 100.000 pasajeros. Las autoridades calificaron los hechos como un acto criminal.