El Starship (Starship Super Heavy, en realidad, si tenemos en cuenta parte de los módulos que se acoplarán según las diferentes misiones) es el cohete más ambicioso de SpaceX, la firma espacial de Elon Musk. Renombrado recientemente a este nuevo apodo –antes era conocido como BFR–, la gigantesca aeronave está llamada a ser el foco de muchas de las acciones de la compañía en el futuro más cercano, especialmente ahora que la construcción de su modelo de prueba ha terminado.

Así lo ha compartido Musk a través de su cuenta personal de Twitter, donde ha mostrado una imagen de la nave completada y aclarando que se trata de una fotografía real y no una recreación. No obstante, no nos encontramos ante el cohete con el que finalmente se realizarán los distintos viajes prometidos por la empresa –de un punto a otro de la Tierra, a la Luna y a Marte–, sino una versión de prueba, ligeramente más pequeña, con la que se llevarán a cabo los tests iniciales en los próximos meses de febrero y marzo.

Objetivo: Marte

Musk ha aclarado también que los primeros tests de vuelo de la nueva construcción serán del estilo a los que ya hemos visto en el pasado con los cohetes Falcon 9, unas pruebas en las que estos se elevan hasta un cierto punto para descender nuevamente hasta la base y posarse suavemente sobre ella. Como se mencionaba, es de esperar que podamos verlo a lo largo de las próximas semanas.

El fin de todo ello es tener lista tan pronto como sea posible la versión final del Starship, la cual pretende utilizar SpaceX para ir a Marte en 2022 con una misión no tripulada o dar una vuelta alrededor de la Luna con hasta 100 pasajeros a bordo en 2023. A pesar de que este abanico temporal puede aún variar mucho, lo cierto es que todo indica que la empresa va por el buen camino para conseguir lograr las metas propuestas.