El Autopilot de Tesla —y propuestas similares de otras compañías— promete cambiar para siempre la forma en que nos transportamos en un automóvil. Aunque ya es posible que el auto funcione con sistemas asistidos en ciertas condiciones, sigue siendo necesario que el conductor tenga cuidado y responsabilidad por cualquier inconveniente que pudiera presentarse, pero eso no le importó a un ciudadano de California.

En la madrugada del pasado 30 de noviembre, la policía comenzó a perseguir a un Model S que circulaba en la autopista 101 de Palo Alto. ¿La razón? El conductor iba dormido mientras el Autopilot se encargaba de la conducción, además, había superado el límite de velocidad. Para fortuna de las autoridades, detener el coche no fue demasiado complicado, pero sí tardado. Una patrulla se colocó al frente y comenzó a disminuir la velocidad hasta provocar que el Tesla hiciera lo mismo gracias a sus sensores.

Fueron necesarios 7 minutos y poco más de 11 kilómetros para lograr detener el auto. El nombre del involucrado es Alexander Samek, y estaba tan dormido que los policías tuvieron que tocar la ventana hasta despertarlo. Poco después se darían cuenta que Samek no estaba en plenas facultades por culpa del alcohol. Definitivamente no fue el día más responsable del conductor.

Aunque los policías no mencionaron que el Model S tuviera activado el Autopilot, dudamos que haya salvado su vida por medio de intervención divina. Un punto importante a tener en cuenta es que el sistema sólo funciona cuando el conductor mantiene sus manos al volante, precisamente para estar listos ante cualquier problema. Si el chofer no sigue estas indicaciones el vehículo se detiene después de varias alertas.

¿Cómo logró mantenerlo activo mientras dormía? Seguramente es la misma pregunta que se hacen en Tesla. A nadie debería sorprenderle si los dirigidos por Elon Musk se muestran interesados en saber más de los hechos. Art Montiel, un oficial de Caminos de California, mencionó que este tipo de tecnología es algo maravilloso, sin embargo, las personas no pierden la responsabilidad de mantener el control vehículo. Afortunadamente para Samek no hubo ningún percance, pero la situación pudo haber terminado de otra forma.