Como cada año, comienzan los balances para analizar el estado de cada aspecto relevante en el país. En este caso, y tras el informe anual de Atomico, le llega el turno al estado de la inversión dentro del sector emprendedor en Europa.

Ha sido un año convulso en el que el conjunto de los países miembro se han enfrentado a un frenazo en el crecimiento económico –en alza desde el final de la crisis– y a la gestión del divorcio, más o menos amistoso, con Reino Unido. Todo parecía empujar a un parón global en todos los sectores. La realidad es que el sector tecnológico, según datos de Atomico, goza de una salud inmejorable. Creciendo a una velocidad cinco veces más rápido que el resto de sectores económicos, la inversión enfocada al desarrollo tecnológico de compañías en Europa ha sido uno de los grandes focos de los fondos. Viniendo de los escuetos 5.000 millones de dólares de inversión en 2013, el continente ahora gestiona una media de 23.000 millones anuales.

Lejos de la situación en Silicon Valley o Israel, lo cierto es que la evolución paulatina del emprendimiento en Europa va alcanzando signos de madurez. La salida a bolsa de Spotify en abril de este año, que valoraba la compañía en más de 23.000 millones de dólares, además de inclusión de otros 17 unicornios al historial europeo denotaban ciertas mejoras en el ecosistema.

Solo con un unicornio, Cabify, dentro del territorio, el caso de España también es destacable dentro del historial de Atomico. La compañía de transporte que compite con Uber en el mismo terreno, y ha pasado un año complicado en lo que a cuestiones legislativas con el taxi se refiere, mantiene su posición en la valoración financiara. El informe, asímismo, destaca la actividad de LetGo. El que fuese socio de Wallapop para su expansión por Estados Unidos a través de una filial –que recientemente se ha conocido que ha pasado a ser propiedad al 100% del segundo– tiene su sede legal en el país norteamericano, pero se le sigue considerando como caso de éxito del ecosistema en España. Glovo o el propio Wallapop, serían otros de los destacados en la lista.

En total, 724 millones de dólares hasta el tercer trimestre de 2018, que conforman una cifra nunca antes vista en España soportada, en su gran medida, por un mayor número de fondos extranjeros poniendo foco en España y una mayor actividad de los angels nacionales. Analizan, además, el crecimiento de la comunidad de desarrolladores en el país, que apunta a ser un seguro para el impulso de la economía tecnológica de aquí a unos años.

En cualquier caso, no solo ha sido año de inversiones. También de compras por parte de grandes tecnológicas en el país han conformado un nuevo paradigma para el sector. Si bien es cierto que años antes se habían registrado compras interesantes en el país –poniendo el ejemplo de La Nevera Roja o Privalia–, ha sido 2018 el año estrella: AlienVault, Aplazame o PromoFarma son solo algunos de los casos que se han podido ver a lo largo del año.

Un 2018 que, independientemente de la situación política de los países miembros, está siendo solo la punta del iceberg en Europa para el ecosistema tecnológico, según Atomico. Asumen, igualmente, que aún quedan algunos flecos por pulir: uno de los mayores retos, según las encuestas, es el de asegurar la diversidad en las empresas tecnológicas y los fondos.