Un mes y once días después. Ese es el tiempo que se ha retrasado una actualización de Windows 10 para el público general que ha dado no pocos problemas a Microsoft y a sus usuarios. La 'October Update' llega en noviembre, pero eso sin duda mejor que ver cómo todos los archivos que tenías en el sistema han desaparecido.

Eso es lo que les ocurrió a uno de cada diez mil usuarios que actualizaron el sistema tan pronto como la actualización estuvo disponible. Tras retirar la actualización y publicar una versión para los 'Insiders', su canal de versiones beta, algo más de un mes de pruebas aseguran que este error no se vuelve a repetir.

Tras este fallo, la confianza en las actualizaciones de Windows ha debido verse afectada. Desde Microsoft aseguran que, después de analizar los datos de diagnóstico de millones de dispositivos, no tienen constancia de ninguna otra pérdida de datos. Aun así, el despliegue de esta versión será escalonado y solo aparecerá disponible para aquellos que vayan a la sección de actualizaciones del sistema y la busquen.

Por si esto fuera poco y según recogen en The Verge, desde Microsoft afirman que si se detecta alguna incompatibilidad con la nueva versión en alguna de las aplicaciones instaladas, no se instalará esta actualización hasta que sea resuelta.