Hace unos días Microsoft lanzaba al fin el soporte para aplicaciones en la arquitectura de 64 bits de ARM. Se trata de un movimiento muy esperado y relevante. Sienta las bases para que los desarrolladores de aplicaciones puedan hacer funcionar sus aplicaciones en los últimos convertibles con procesadores Snapdragon de forma nativa, y por tanto más potente y eficiente.

Hasta ahora, las aplicaciones en Windows 10 en dispositivos ARM estaban destinadas a funcionar sobre un entorno de emulación que es básicamente 'un apaño' mientras se realiza esta transición. Recordemos que la principal ventaja de los procesadores ARM es –aunque cada vez más su potencia– su eficiencia. Funcionando sobre una capa de emulación, todo este esfuerzo se diluye. Tanto que la batería al final se resiente, como en el Galaxy Book de Samsung. Microsoft quiere que esto deje de ser así.

Más que un navegador: el navegador

Hoy, según leemos en 9to5Google, no sólo Google, sino también Qualcomm e incluso ingenieros de Microsoft están trabajando en Chromium, el proyecto de software libre sobre el que se mueve Google Chrome.

Para Microsoft esto es relevante porque el dominio de Chrome sobre el resto de alternativas de navegación es apabullante. Supera el 60% de la cuota de navegadores de todo tipo –contando también smartphones y tablets– a nivel mundial, según cifras de StatCounter. Y no sólo eso, sino que va a más.

Optimizando el navegador más popular se puede conseguir no sólo a una mejor experiencia de cara a los usuarios, sino que hay aplicaciones de primera clase basadas en Electron que recurren a componentes de Chromium para la representación de interfaces. Estas pueden ir de servicios de chat como Discord o Slack hasta el propio Visual Studio Code de Microsoft.

Si bien Google Chrome todavía no está disponible a través de la Microsoft Store, la tienda de aplicaciones disponible en Windows, hay un gran esfuerzo detrás porque esto cambie pronto. Para bien de todos. De todos, los que no son Intel, claro.