Polémica en torno a las grandes tecnológicas norteamericanas por el, más que repetido, mantra de que el móvil nos espía. Ya ha quedado demostrado en diversos estudios, e incluso con pruebas de campo que, mientras no tengamos un malware -algo que escapa del control de los fabricantes- el móvil por si solo no usa el micro para espiarnos, puesto que ni lo necesita ni sería posible computar todos los ruidos que capta un micrófono para vendernos un par de zapatillas de running que hace pocas horas hemos buscado con el navegador.

Pero los legisladores norteamericanos no terminan de creérselo del todo, tanto que han pedido explicaciones a Apple y Google sobre este extremos en una serie de cartas en las que apuntan a que hay ciertos informes de que los teléfonos inteligentes recolectan datos de audio y conversaciones de los usuarios que se encuentren cerca de dichos terminales cuando en segundo plano está activado, para funcionar cuando sea necesarios, "OK Google" o "Hey Siri".

Google de momento no ha contestado, según podemos leer en Venture Beat, pero el CEO de Apple si que ha querido responder al asunto, por mucho que se haya hecho especial hincapié en este asunto desde que empezó a correr el rumor por la red que los móviles nos espiaban. Si bien deja bien claro que el terminal en sí no recopila datos de sus usuarios ni graba conversaciones, Apple no puede controlar a terceras aplicaciones si el usuario les da permiso para acceder al micrófono:

"Apple no controla ni puede monitorear lo que hacen los desarrolladores con los datos del cliente que han recopilado, ni evita la transferencia posterior de esos datos, ni tenemos la capacidad de asegurar que el desarrollador cumpla con sus propias políticas de privacidad o leyes locales" - Apple.

Como bien se ha repetido en diversas ocasiones, el móvil no está escuchando todo lo que dices para venderte publicidad, pero sí puedes dar permisos que no debes a aplicaciones de terceros que pueden recopilar datos sin límite, sobre en Android, por lo que la responsabilidad última es del usuario y del nivel de acceso que quiera darle a las apps.