Parece que a los humanos siempre nos ha gustado la magia. Nos gusta creer que las inamovibles fuerzas naturales pueden ser alteradas, o al menos nos gusta tener la ilusión de que es posible. Por eso los magos han existido desde hace mucho tiempo, primero como personajes que combinaban la magia, la astrología y la hechicería; luego, en épocas más modernas, como magos ilusionistas, con los que, y de esto no hay duda, no dejamos de sorprendernos. Algunos de los cuales, por cierto, han forjado un gran nombre y fortunas nada despreciables a lo largo de la historia.

De esto va la serie Magic for Humans, el show recientemente estrenado en Netflix, encabezado por Justin Willman; de recordar la capacidad de sorpresa de las personas y de echar mano de ese primitivo deseo de alterar la realidad. Willman es un mago y comediante que tiene ya una larga carrera en el mundo del espectáculo y Magic for Humans es su más reciente producción.

La estructura de la serie, conformada por seis cortos y amenísimos episodios, es muy sencilla, pero no por ello menos divertida y sorprendente. En cada uno de ellos aborda un tema central pero Willman lo hace en sus propios términos. A este mago se le nota su lado de actor y comediante; por tal motivo sus trucos y su forma de interactuar con la gente es genial.

Cada episodio, como decíamos, lleva un tema central y se supone que Willman lo va desarrollando con los trucos que realiza, la gente que aborda o visita y, aunque por momentos parecen inconexos, el conductor nos demuestra al final que no es así. Por tal motivo la recompensa es doble: disfrutamos el trayecto y el destino, es decir, el asombro, la incredulidad y las ganas de poner play de inmediato al siguiente episodio.

Magic for Humans se describe así misma como una serie con magia sin cortes, ni ediciones. Si bien la discusión de qué tan cierto o no es esto no ha llegado a un consenso, lo que no podemos negar es que el programa está hecho con gran inteligencia y cuidado para que parezca lo que dice ser. A Willman se le ve en la calle en diferentes ambientes abordando a la personas que ve al paso, esto hace que el programa se sienta sin costuras, que se trata de un chico que va por ahí asombrando a todo aquel que ve pasar. Otra cosa destacada son los segmentos que repite a lo largo de los episodios, como Trick questions y Magic For Susans. En el primero intercambia con los participantes un truco por una pregunta "con truco"; en el segundo, obviamente, hace magia para chicas llamadas Susan. Simplemente genial.

El nombre del show no es gratuito y cobra sentido al paso de los episodios pues pone al descubierto las emociones, defectos y deseos que los humanos compartimos. Willman trabaja por varios frentes: haciendo los trucos, como narrador, como presentador y como cómplice con algunas personas para sorprender a otras —aunque la sorpresa es para todos—. Muestra de lo anterior es el siguiente clip en donde Willman hace creer a un par de chicos que los volvió invisibles y, aunque a primeras vistas parece más una broma que un truco de magia, hay magia, ilusión y muchas lecturas —no solo sobre el show, sobre Willman o los participantes, sino a nivel social, personal, humano—.

Así pues, Magic for Humans es un divertida serie que vale la pena en su totalidad. Sus seis episodios te parecerán cortos y con seguridad terminarás con una gran sonrisa y muchas reflexiones. Justin Willman es un excelente mago y un conductor ameno y divertido. Este show se encuentra disponible en la plataforma de Netflix para todos sus suscriptores desde el 17 de agosto.