A finales de agosto y principios de septiembre de 2014, la red se llenó de unas quinientas fotografías íntimas de doscientas estrellas de Hollywood y alrededores —como Jennifer Lawrence, Scarlett Johansson, Kirsten Dunst, Winona Ryder, Brie Larson, Ariana Grande, Selena Gómez, Cara Delevingne, Hilary Duff, Emily Browning, Mary-Kate Olsen, Kaley Cuoco, Leelee Sobieski, Mary Elizabeth Winstead, Yvonne Strahovski, Melissa Benoist o Rihanna— y, por supuesto, estalló el escándalo. Habían sido sustraídas de sus cuentas de iCloud y lanzadas en 4chan, y su propagación llevó a plataformas como Twitter a suspender a los usuarios que las compartiesen en sus time lines. Y ya hay sentencia para el hacker responsable de lo sucedido.

Se trata de George Garofano, un hombre de veintiséis años que reside en North Branford, localidad del Estado de Connecticut, y fue uno de los cuatro detenidos por los hechos. Utilizó un clásico sistema de phishing, solicitando nombres de usuario y contraseñas a través de correos electrónicos que aparentaban provenir de la seguridad de Apple. En abril, no tuvo más remedio que declararse culpable y solicitó indulgencia al tribunal, alegando que una condena contundente por un delito grave le abocaría a perder sus derechos de por vida. Ahora, a cuatro años de sus acciones lesivas para la intimidad de las afectadas, ha sido condenado a ocho meses de prisión, tras los que deberá cumplir tres años de libertad vigilada y realizar sesenta horas de servicio comunitario.