La India está viviendo meses tensos tras la ola de asesinatos provocados por la difusión de noticias falsas en WhatsApp. Según reporta The New York Times, desde el pasado abril han muerto dos docenas de personas inocentes en el país asiático, lo que ha generado que la propia compañía de mensajería tome cartas en el asunto para tratar de prevenir más homicidios.

Los antecedentes

Todo comenzó cuando diversos mensajes falsos empezaron a circular en la plataforma, los cuales advertían la supuesta presencia de secuestradores de niños en algunas comunidades. Una mujer y cuatro miembros de su familia pasaban por una aldea cuando los pobladores, al no reconocerlos, intuyeron que se trataban de los secuestradores, lo cual originó una agresión fatal que terminó con la desafortunada muerte de la mujer. Este fue el primer caso reportado por los medios locales.

Apenas el pasado viernes en el estado sureño de Karnataka, cientos de personas agredieron a cuatro hombres que se encontraban en una carretera regalando dulces a los niños de una escuela. Según reportan las autoridades de la localidad, una de las niñas soltó un grito que alarmó a los habitantes del lugar, mismos que atacaron a los hombres hasta linchar a uno y dejar al resto gravemente heridos.

Algunos de los mensajes compartidos incluyen vídeos de situaciones ocurridas en otros países, donde se puede ver a individuos secuestrando a menores, los cuales generan aún más preocupación entre los lectores de estas noticias falsas. Las autoridades judiciales de la India indican que todas las víctimas mortales eran personas inocentes. Hasta el momento no se ha podido identificar a los responsables que iniciaron toda esta ola de noticias falsas. Y es que a diferencia del contenido que se comparte en Facebook, en WhatsApp no es posible rastrear el origen debido al cifrado de los mensajes.

Como ya sucede en otros países, WhatsApp también domina el mercado de comunicación por texto en la India con más de 200 millones de usuarios. Es un país donde los habitantes de algunas poblaciones pequeñas ya tienen acceso a la plataforma desde hace poco. Los medios locales señalan que son personas poco informadas y primerizas con el uso de estas tecnologías. Esto genera un desconocimiento total sobre los problemas actuales que inundan muchas de las plataformas sociales existentes. Por supuesto, WhatsApp no está exenta de culpabilidad. Un agente del ministerio de pronunció al respecto:

Si bien el orden público está tomando medidas para detener a los culpables, el abuso de plataformas como WhatsApp para la circulación de contenido tan provocativo es igualmente una cuestión de profunda preocupación.

WhatsApp interviene con algunas medidas

La compañía que pertenece a Facebook realizó algunos movimientos para intentar contribuir con soluciones. Desde la semana anterior han estado publicando anuncios en los principales periódicos de la India, en los cuales pretenden involucrar a la población para que contribuyan en la lucha contra las noticias falsas. "Juntos podemos luchar contra la información falsa", menciona uno de los anuncios.

Un portavoz de WhatsApp señaló que están iniciando una campaña educativa para enseñar a la población a detectar noticias falsas y rumores que se comparten en la aplicación, empezando con estos anuncios que se están publicando en diarios importantes, con principal atención a las regiones que más han padecido esta problemática, como los estados de Guyart, Maharastra, Rayastán y Uttar Pradesh.

Recientemente, el servicio de mensajería presentó una nueva característica para poder identificar si un mensaje fue escrito por la persona que envió el mensaje o si proviene de un tercero. De cumplirse esta última, el mensaje es etiquetado como "Reenviado".

A principios de mes, anunciaron WhatsApp Research Awards, una iniciativa que podría premiar a las personas que presenten proyectos para combatir las 'fake news'. Aquellas que resulten más útiles para mejorar la plataforma recibirán un premio por hasta 50.000 dólares. Claramente se puede notar la intención de Facebook para que los propios usuarios formen parte de la solución a una problemática que parece no tener fin, al menos no en este momento.