Tiempos revueltos desde noviembre en la startup de pagos Verse que parece que empiezan a encaminarse a un mejor puerto. La compañía ya tiene un nuevo director de operaciones (COO), justo ocho meses después de que los tres fundadores de la compañía abandonasen sus puestos. Borja Rossell, Álex Lopera y Darío Nieuwenhuis decían adiós a la gestión de su startup por un motivo muy claro: malos resultados financieros. La situación del PayPal español no era tan bonita como parecía desde fuera.

Ahora, el puesto que hasta noviembre estaba gestionado por Álex Lopera ya tiene nuevo dueño. Pablo Viguera es, desde ayer, el responsable de operaciones de Verse. El propio COO lo anunciaba a través de su Medium. Según explica, la oportunidad de liderar el equipo, huérfano desde hace meses, además de la oportunidad de mercado que se le presenta a la compañía era una suerte de caramelo para Vigueras.

Directamente desde Revolut, la fintech europea que acaba de cerrar su última ronda de 200 millones de euros, en el puesto de General Manager durante 10 meses, la realidad es que la noticia ha sido una sorpresa para ambas partes. Desde que llegase a su puesto, la fintech británica lograba superar su volumen de usuarios en España (actualmente 90.000 esperando llegar a los 250.000) y conseguía convertirse a nivel global en otro de los unicornios europeos.

Su trabajo en Verse a partir de ahora será el de desarrollar nuevos modelos de negocio y productos que sean capaces de levantar la actividad de la compañía. Principalmente en el área de las posibilidades de conectar a los comerciantes, las empresas y los consumidores a través de P2P y crear un nuevo paradigma para los pagos y cómo se mueve el dinero en todo tipo de casos de uso.

Financiada con 30 millones de dólares en varias rondas de financiación soportadas por inversores internacionales -algunos de ellos con origen en Silicon Valley-, el precio a pagar por esta inyección de dinero fue demasiado alto para Verse. Números y resultados por encima de las posibilidades de los fundadores que, según publicada Economía Digital en su momento, no consiguieron cumplirse; desde entonces no ha trascendido ninguna cifra de la compañía. El resultado fue la marcha del equipo fundador dejando a Bernardo Hernández al frente de la compañía y sin noticias de nuevas contrataciones. Desde entonces, el silencio ha sido la máxima de Verse, que ha rehusado cualquier entrevista o contacto con los medios, pero sí pudo saberse que la búsqueda por su parte era activa. Queda esperar que, a partir de ahora, Verse reflote su actividad en el mercado de los pagos controlados por grandes compañías o entidades financieras.