Rusia, China e Irán son los países que Estados Unidos considera son sus mayores amenazas en cuanto a ciberataques para espiar a empresas estadounidenses o robar sus secretos comerciales.

Según un informe del Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad de la Oficina de la Dirección de Inteligencia Nacional (DNI), las tres naciones han realizado sofisticados ciberataques de gran escala en múltiples industrias estadounidenses, como la de energía, biotecnología, defensa, medio ambiente y tecnología de la información y las comunicaciones, entre otras como servicios públicos.

"Nuestra seguridad económica es nuestra seguridad nacional. No podemos simplemente quedarnos dormidos ante nuestros adversarios robando nuestra propiedad intelectual y secretos comerciales", dijo William Evanina, director del Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad, durante una conferencia de prensa este jueves, según recoge Bloomberg.

Como ejemplo, Evanina mencionó que los piratas informáticos se infiltran en las redes de empresas mientras el código del software está siendo escrito. De esta manera, lo que hacen es inyectar malware en el código desde el inicio, por lo que ya está ahí para cuando es usado o incluso actualizado.

El informe publicado este 26 de julio advierte:

Anticipamos que China, Rusia e Irán seguirán siendo agresivos y capaces de colectar información económica y tecnologías sensibles de los EE.UU., particularmente en el ciberespacio. Es casi seguro que todos seguirán desplegando recursos significativos y una amplia gama de tácticas para adquirir propiedad intelectual e información del propietario.

Rusia

El DNI afirma que piratas informáticos del Gobierno ruso pusieron en peligro a docenas de empresas energéticas estadounidenses en el 2017. Hace apenas unos días informábamos que el grupo ruso de hackers conocido como Dragonfly accedió a la red de energía eléctrica de Estados Unidos el año pasado después de haberle hecho phishing a los empleados de las redes corporativas de los proveedores del servicio público.

China

En cuanto a los ciberataques chinos a la industria estadounidense, el informe señala que la mayoría se han enfocado en los contratistas de defensa y las empresas tecnológicas y de comunicaciones "cuyos productos y servicios respaldan las redes gubernamentales y del sector privado en todo el mundo". En 2015, China acordó con Estados Unidos que dejaría de hacer espionaje económico digital. Aunque los ataques desde el país asiático han disminuido, el DNI señala que no han cesado del todo.

Irán

Mientras que los dos países anteriores tienen más tiempo llevando a cabo ciberataques en Estados Unidos, el reporte señala que el interés de Irán en las redes estadounidenses aumentó considerablemente en el 2017. El DNI atribuye esto a que la nación árabe busca expandirse en industrias no relacionadas con el petróleo.

"Creemos que Irán continuará trabajando para penetrar en las redes de EE.UU. con fines de espionaje económico o industrial. La economía iraní, aún impulsada en gran medida por los ingresos del petróleo, dependerá del crecimiento de las industrias no petroleras, y esperamos que Irán continúe explotando el ciberespacio para obtener ventajas en estas industrias", indica el texto.