Mientras en una punta de mundo Jeff Bezos se convertía en el hombre más rico de la Historia Moderna, superando incluso a Bill Gates, en la otra se sucedían 2 horas de huelga de los empleados de planta de San Fernando de Henares de Amazon con el objetivo de luchar por los derechos sociales de los trabajadores.

Probablemente, el Amazon Prime Day más accidentado que se recuerda acaba de terminar. Fallas técnicas en Estados Unidos que se valoran en una media de 1,2 millones de pérdidas por minuto, generando unas primeras horas menos intensas que 2017, pero un volumen de negocio que, según Amazon, ha sido mejor que el del año pasado. Según han comunicado, se han batido récords de ventas con 100 millones de productos facturados. De hecho, pese a los paros de Madrid, la tecnológica ha adelantado que el volumen de negocio para España y México se ha duplicado.

Tres días de altibajos

Los paros para los empleados de San Fernando de Henares estaban previstos para los días 16, 17 y 18 de julio. 72 horas a las puertas del almacén situado a las afueras de la capital, que tenían como objetivo reivindicar los derechos de los empleados.

Con un seguimiento del 80% durante la primera jornada, algunas fuentes sindicales han bajado al 70% para valorar el global de los tres días. Con mejores resultados para los turnos de mañana, que para los de tarde, para los sindicatos esto tiene una explicación. Los peores turnos suelen estar ocupados por los empleados temporales, subcontratados por ETTs; el nivel de seguimiento de este colectivo ha sido de un 50%, apuntan. Las presiones de las empresas de trabajo temporal y, según han indicado los sindicatos, una serie de contrataciones para superar los días de huelga de los empleados fijos habrían empañado las cifras totales.

Pese a todo, los sindicatos han valorado como un éxito relativo estas jornadas. Por su parte, para Amazon, la actividad de San Fernando no ha sufrido ninguna variación calificando la huelga como minoritaria:

"Durante los últimos tres días de huelga en el centro logístico de Amazon en San Fernando de Henares, la mayoría de nuestros empleados han estado trabajando y se han centrado en ofrecer la mejor experiencia al cliente durante el Prime Day".

Es en este punto donde ninguna de las partes se pone de acuerdo. Según los asistentes a las hornadas de huelga, ningún camión entró o salió de la planta de Madrid; para Amazon, la historia es muy diferente. La tecnológica argumenta que "los pedidos recibidos han sido procesados y los camiones han estado entrando y saliendo del centro". ¿Cómo se explica esta situación entonces? Efectivamente, los pedidos de los usuarios próximos a la planta de San Fernando vieron resueltos sus encargos. Para los sindicatos hubo una clara distribución de la actividad, y de mercancías, a los centros que estaban al 100% de rendimiento.

Fue hacia la segunda y tercera jornada cuando la cuestión empezó a tomar un peor perfil. Algunos delegados sindicales fueron sancionados o rechazados a entrar en la planta de Amazon. Asimismo, los paros se han resuelto con dos detenidos, -ya liberados con cargos-. Según los sindicatos, la policía impedía a los empleados realizar piquetes informativos. La Jefatura Policial ha argumentado que se produjeron cortes de tráfico en glorietas cercanas a la entrada de Amazon obligando a los antidisturbios a cargar con algunos manifestantes.

Wikimedia Commons/ Álvaro Ibáñez

Los sindicatos en píe de guerra

Una vez terminada la nueva convocatoria de huelga, los sindicatos ya han empezado a trabajar en la respuesta para Amazon. Con el objetivo de fondo de intentar recuperar el diálogo que resuelva el conflicto de los convenios, de momento se plantean la posibilidad de denunciar a Amazon por vulneración del derecho a huelga. Entienden que transferir la carga de trabajo a otros centros, además de contratar empleados temporales para cubrir las bajas del servicio, va en contra del derecho a huelga de los españoles.

El próximo lunes se sucederán una serie de reuniones con el objetivo de tomar la decisión que marque el camino para la para las siguientes semanas. La opción más viable es la de la inspección de Trabajo contra Amazon para asegurar los derechos de los empleados en futuras convocatorias.

Igualmente, la cuestión de los convenios bloqueados desde el 31 de diciembre de 2016 permanece en el mismo estado. Después de dos años de negociaciones desiertas, una huelga por medio, y nuevas negociaciones sin resultados, la tecnológica decidió recurrir al convenio sectorial de forma unilateral. Subidas de sueldo, reparto a los derechos laborales de los empleados en lo que a bajas por enfermedad se refiere y un volumen de contrataciones fijas que se ajusten a la legalidad serían algunas de las exigencias de los empleados. Todo esto recogido en un nuevo convenio. Desde la posición de Amazon, las cosas se ven desde otro punto de vista:

"Amazon es un empresa justa y responsable. Creemos en la mejora continua de nuestra red y por ello, mantenemos un diálogo directo y abierto con nuestros empleados. Amazon ha invertido más de 1.100 millones de euros y ha creado más de 2.000 puestos de trabajo permanentes en España desde 2011. Estos trabajos cuentan con un salario competitivo, un paquete completo de beneficios y programas de formación innovadores como Career Choice que prepaga el 95% de los estudios para nuestros empleados. Los empleados que comiencen a trabajar con nosotros en el centro de San Fernando de Henares recibirán un salario bruto anual de 19.840 € y un empleado de nivel inicial con una antigüedad en Amazon de 4 años ganará anualmente 21.114 € brutos".

Está claro que, de momento, ambas partes mantienen posiciones irreconciliables. se avecina una nueva ronda de duras negociaciones.