Kim Dotcom está cada vez más cerca de poner un pie en los Estados Unidos.

Una tribunal de apelaciones en Nueva Zelanda ha dictaminado que el creador del sitio de intercambio de archivos Megaupload puede ser extraditado a los Estados Unidos para enfrentar los 13 cargos penales en su contra, que incluyen crimen organizado, lavado de dinero y fraude electrónico. De ser encontrado culpable, podría ser condenado hasta 20 años en prisión.

No obstante, el informático alemán ha compartido en una declaración que publicó a través de un tweet que está "decepcionado" con el fallo y que planea hacer una última apelación ante la Corte Suprema de Nueva Zelanda. Dotcom concluye en su texto:

Muchos casos importantes en Nueva Zelanda no son ganados en la corte de apelaciones, o en cortes inferiores, pero son ganados cuando llegan a la Corte Suprema. Mi caso será uno de ellos.

"El fraude", según EE.UU.

El caso de Megaupload, plataforma que fue cerrada en 2012, ha sido definido por el FBI como la mayor investigación de los derechos de autor en la historia de los Estados Unidos.

Según las autoridades estadounidenses, los 50 millones de usuarios del sitio se aprovechaban de esta plataforma para descargar películas, canciones y música, entre otros, de forma ilegal. Por alojar el material ilegalmente, el portal ganó unos 175 millones de dólares y provocó pérdidas de más de 500 millones de dólares a los propietarios de dichos materiales. En concreto, acusan al sitio de haber servido para robar material protegido por copyright en el que los responsables del mismo participaron en una conspiración de fraude electrónico masivo.

Kim Dotcom, cuyo verdadero nombre es Kim Schmitz, fue detenido en 2012 por el FBI en su residencia en Auckland. Megaupload fue clausurado, sus cuentas congeladas y gran parte de sus bienes confiscados.

En febrero de 2017, la justicia neozelandesa confirmó el fallo a favor de su extradición que había sido emitido en 2015 en contra de Dotcom y tres de sus socios, Finn Batato, Mathias Ortmann y Bram van der Kolk. La apelación a este dictamen es lo que acaba de rechazar la corte de apelaciones.

Por su parte, Dotcom demandó en enero de este año al gobierno de Nueva Zelanda por los daños causados por su detención en 2012.

Hasta ahora, siete miembros del portal han sido imputados en los Estados Unidos. De ellos, solo el programador estonio Andrus Nomm admitió haber infringido derechos de autor, por lo que fue condenado en 2015 a un año de prisión, que ya ha cumplido.