Es posible que, si conoces la marca Nvidia, sea por su trayectoria en la industria del hardware y los periféricos centrados en el mundo de los videojuegos, siendo la compañía reina en la fabricación de tarjetas gráficas. Ahora, por sorprendente que pueda parecer, pasará a ser un importante pilar en la creación y desarrollo de vehículos autónomos. Y lo hará gracias al acuerdo de colaboración con Bosch y Daimler, compañía de la familia Mercedes-Benz.

Uno de los principales obstáculos con los que se ha topado la mayoría de marcas involucradas en el desarrollo de coches autónomos está en la potencia de procesamiento que éstos requieren para ser funcionales y que, evidentemente, ocupa espacio. Hasta ahora eran muchos los que alojaban torres de PC en el maletero, ocupando espacio, gastando energía y generando calor. Ahora, gracias al citado acuerdo, Daimler y Bosh podrán utilizar los microprocesadores Drive Pegasus, Drive Xavier y Drive Constellation de Nvidia, configurando un superordenador más pequeño que un portátil estándar.

La unidad de procesamiento Drive Pegasus, para poner en contexto su capacidad, puede realizar 1 trillón de operaciones utilizando tan solo 1 watio de potencia. Así, son hasta 320 trillones de operaciones los que completa por segundo a máxima potencia. Un rendimiento idóneo para que Bosch, una de las principales marcas de componentes de automóvil, y Daimler, propiedad de una de las marcas de vehículos más reconocidas del mundo, puedan perseguir su objetivo de lanzar al mercado vehículos autónomos de nivel 4 y 5 a diez años vista.

Tanto es así que que ya se conocen qué modelos serán los primeros en implementar la plataforma de inteligencia artificial de Nvidia: Daimler ha confirmado que serán Mercedes Clase S y Clase V, sedán y furgoneta, y que empezarán sus rodajes de prueba en una ciudad de Silicon Valley en la segunda mitad de 2019. Ambas compañías han anunciado que confirmarán el nombre de la localización más adelante.