El verano es un buen momento para ponerse al día con aquello que no se ha podido hacer efectivo durante el curso. Lo sabe Microsoft, que compraba esta mañana una startup especializada en inteligencia artificial y lo sabe Twitter, que hace lo propio ahora con una empresa que desarrolla tecnología para poner fin al abuso en entornos virtuales. Este ha sido, precisamente, uno de los asuntos candentes en la red social durante los últimos meses.

Si Facebook ha estado en el foco de todas las miradas por el escándalo de Cambridge Analytica, Twitter ha acaparado la atención de manera recurrente por los trolls, los bots y las cuentas de perfiles abusivos con amenazas, suplantación de identidad e incitación al odio. Las redes sociales se encuentran a día de hoy ante la difícil cuestión que es cómo controlar a una masa de gente cada vez más grande para que el comportamiento de unos pocos –pero que en ocasiones resultan ser demasiados– no empañe el día a día en la plataforma de los demás.

Ayuda externa y especializada

Para combatir esas conductas abusivas, la compañía liderada por Jack Dorsey compra hoy Smyte, una compañía que, tal y como definen en una publicación, "está especializada en seguridad, spam y problemas de seguridad". Smyte ha trabajado con plataformas como Indiegogo, GoFundMe o Musical.ly y sus fundadores son antiguos empleados de Google e Instagram que trabajan en dichas empresas en áreas relacionadas como el análisis, el crecimiento del producto o el control de abuso y spam en Gmail y Google Drive.

Twitter sigue enfocada, según afirman, en "mejorar la salud de la conversación" en la red social a través de las tecnologías de esta compañía, que permite monitorear y aplicar aprendizaje automático en tiempo real para ejecutar las acciones necesarias cuando ocurran abusos o se detecten anomalías. Para una plataforma que está haciendo todo lo posible para posicionarse como el referente absoluto en lo que a estar informado de lo que sucede "aquí y ahora", desarrollar medidas efectivas contra los mencionados problemas es fundamental y, desde luego, la adquisición hoy anunciada para un paso lógico en el camino por mantener la salubridad de la misma.

El equipo de Smyte se ha ocupado de muchos problemas únicos que enfrenta la seguridad online y cree en el mismo enfoque proactivo que estamos tomando para Twitter: detener el comportamiento abusivo antes de que afecte la experiencia de alguien.