Mobike llegó a la Ciudad de México a principios de 2018 para traer sus bicicletas inteligentes a la colonia Miguel Hidalgo. Así empezaban las operaciones de la empresa que compite en otros lugares de la capital con VBike y con las que se aumentaba el negocio de las bicicletas compartidas. A pesar de que el servicio ha sido bienvenido por los habitantes de barrios como Polanco donde opera Mobike, la empresa ha sido víctima de problemas con los que no contaban en un principio.

Los robos y atracos en la Ciudad de México no son una excepción, sobre todo desde que Enrique Peña Nieto llegó a la presidencia en 2012. A partir de ese momento y hasta el fin de su legislatura el 1 de julio, los índices de robos han aumentado y Mobike ha sido una de las compañías que ha sido víctima de ellos.

En un principio, la tecnología de las bicicletas podía ser la manera de evitar la sustracción de manera ilícita pero, al parecer, es necesario implementar medidas adicionales. Desde que empezaron las operaciones se han robado alrededor de 100 bicicletas y uno de los motivos que explican esta cifra es que algunos usuarios han llevado las unidades más allá del área permitida.

"La expansión en Ciudad de México fue muy rápida y la demanda del servicio es muy grande. Los usuarios se incrementaron y sacaron las bicicletas del área permitida y en las que no estamos operando. Los equipos fueron más vulnerables porque se llevaron a zonas peligrosas como Tepito", explicó en entrevista con Hipertextual René Ojeda, general manager de Mobike para México.

En el momento en el que las bicicletas salen del perímetro es más difícil garantizar la seguridad y, en algunos barrios con mayor índice de atracos, se han dañado los dispositivos rompiendo los candados y robando las unidades.

A pesar de que la tecnología queda dañada a partir de ese momento, Mobike ha podido registrar la última ubicación de la bicicleta, lo que facilita el proceso de denuncia y de investigación para las autoridades.

De las 100 bicicletas inteligentes robadas, se han devuelto bastantes por operativos llevados a cabo por las autoridades capitalinas, además de que se han detenido a varias personas responsables por dichos robos. Una vez vuelven a estar en posesión de Mobike, solamente es necesario cambiar el candado dañado por uno nuevo y esa unidad ya está disponible para volver a operar. A pesar de que estos robos suponen un problema para las operaciones de la plataforma en la capital mexicana, el negocio que pueden hacer los delincuentes con las mismas es prácticamente nulo.

"No entendemos la utilidad para estas personas que roban la bicicleta porque en algunos de estos asuntos pueden tener un negocio adicional como la venta de drogas, lo que menos querrán es un equipo con localizador satelital. Nuestros equipos valen mucho para todos los ciudadanos pero dentro del sistema no vale para nada", destacó Ojeda.

Por otro lado, las bicicletas cuentan con más de 60 patentes y, en el caso de que sean robadas, no se pueden utilizar las piezas para otros vehículos. Si se ponen a la venta, sería muy fácil para las autoridades reconocer las partes de Mobike en el mercado negro.

Como respuesta a los comportamientos de los usuarios que estacionaban o utilizaban las bicicletas de la plataforma en áreas más allá de las permitidas, la empresa ha establecido un sistema de penalidades. Además de colocar etiquetas en las unidades para recordar a los clientes que no pueden sacarlas fuera de la delegación Miguel Hidalgo, también se cobrará una multa de 49 pesos (lo que equivale a un mes de servicio) para aquellos que no cumplan con estas condiciones.

Los robos están siendo uno de los retos no esperados para Mobike en la capital mexicana aunque, teniendo en cuenta su éxito y las penalizaciones, este podría ser un problema menor. La empresa está esperando los lineamientos finales del Gobierno capitalino sobre las operaciones de las plataformas de bicicletas inteligentes. En aproximadamente un mes, las reglas requeridas por las autoridades serán presentadas y René Ojeda espera que se les permita aumentar su presencia en la capital. "Nosotros queremos llegar a más lugares como la delegación Cuauhtémoc y Coyoacán pero dependemos de las autoridades que nos den el visto bueno", resumió el general manager.

Mobike ha tenido que hacer frente a una de las problemáticas más graves de la Ciudad de México. Sin embargo, las características de su servicio y de las unidades, que no permiten a los delincuentes hacer negocio con las bicicletas, pueden evitar casos parecidos en un futuro. Asimismo, la plataforma ha tenido que imponer multas a los usuarios que han utilizado las bicicletas fuera del perímetro permitido. En este punto, las molestias se unen con la visible necesidad de que las bicicletas inteligentes de Mobike lleguen más allá de la delegación Miguel Hidalgo.