La segunda temporada de Luke Cage se estrenó hace poco en la plataforma de Netflix. Se trata de la novena entrega de la dupla Marvel-Netflix, de la cual hemos disfrutado títulos como Daredevil, Jessica Jones, Iron Fist, la reunión de estos en The Defenders y el spin off, The Punisher. Lo cierto es que estas series han construido un universo interesante y muchas de las veces emocionante, sin embargo tiene sus grandes baches, y la segunda temporada de Luke Cage es uno de ellos.

Recordemos que en la primera entrega pudimos conocer los vericuetos de Harlem, así como su rey caído (Cotthonmouth) y su reina en asenso, Mariah Dillard. En esta segunda entrega vemos como Luke intenta reordenar su vida, mantener a los malos a raya y sobrevivir a su creciente fama como héroe.

Las cosas no serán sencillas con tanto crimen, droga y negocios turbios en todo el barrio y pronto se ve a Luke en muchos más problemas de los debidos. Por un lado intenta sobrellevar su vida con las preocupaciones normales: sustento, techo, novia, etc. Aquí es donde el personaje de Claire (Rosario Dawson), otra vez, se extralimita al grado de llegar a aborrecerla. Así lo señalamos en Iron Fist, en donde asume un papel sobresaliente que la verdad es innecesario. En la segunda temporada de Luke Cage con mayor razón intenta salvar al propio Luke de "él mismo", como dice este insufrible personaje.

Lo cierto es que lo que le sucede al personaje de Claire le sucede a otros que acompañan a Luke, están sobretrabajados, exagerados y con actitudes totalmente disonantes. A pesar de que se intenta una y otra vez desarrollar los personajes y hacerlos complejos estos caen en una espiral cansina y sin mucho sentido.

Así sucede con la nueva reina de Harlem, Mariah Dillard. Muchas veces se le muestra despiadada y sanguinaria, y a pesar de la actuación impecable de Alfre Woodard, lo cierto es que Mariah nos lleva por una camino largo, muy largo que cae en lo inverosímil. Algo interesante de Mariah es que tiene momentos muy especiales y un trasfondo familiar interesante, pero su poder se lleva a límites increíbles que al final, es triste decirlo, sólo queremos que alguien la borre del mapa. Lo mismo sucede con el villano de esta entrega, Bushmaster (Mustafa Shakir). Su móvil es muy interesante, tal vez el más interesante de todos, pero casi todo lo que hace no tiene sentido, se siente como un pretexto y jamás llega a cuajar, a pesar de ser el único que puede ponerse de tú a tú con Cage.

Luke Cage, héroe de alquiler

Mucho de lo que vemos en esta entrega es un ir y venir en un conflicto que se siente desarticulado, y a pesar de esto Luke Cage tiene sus grandes momentos, como el encuentro con su padre, como la participación de Danny Rand/Iron Fist en un episodio (2x10, el mejor de todos) y guiños bastante divertidos al universo de Marvel.

Marvel's Luke Cage

Otros puntos a favor del show del "Héroe de alquiler" es la música y la cultura de Harlem. En todos los episodios disfrutamos en el mítico Harlem's Paradise a músicos increíbles, sin duda el soundtrack de la serie es muchísimo mejor que la serie misma (lo siento Luke). Los personajes secundarios son, de lejos, mucho más interesantes, como Misty Knight (a quien se desarrolla mucho más que en las otras entregas), Tilda Johnson (Gabrielle Dennis), hija de Mariah Dillard, a quien vemos crecer como un personaje muy destacado y de muchos matices, Shades (Theo Rossi), el segundo de Mariah quien tiene un serio conflicto de intereses y muchísimos problemas de lealtad, amor y delincuencia.

Lo malo de la segunda temporada es que da demasiadas vueltas, desaprovecha sus mejores oportunidades, maniquea personajes y al villano más interesante lo resuelve de un plumazo. Es una lástima, Luke Cage es un gran personaje, un héroe que tiene su propio estilo y un código moral tan inquebrantable como su piel. Por esto mismo nos queda un mal sabor de boca al final de la segunda entrega con sus resultados bastante regulares. Eso sí, deja en claro su rumbo y probablemente el destino de The Defenders (si es que estos vuelven para una segunda entrega) y de la tercera entrega de Luke Cage (si es que la hubiera).

La segunda temporada de Luke Cage ya se encuentra disponible para todos los suscriptores de Netflix, cuenta con 13 episodios.