Ahora que Deadpool, también conocido como Masacre en los cómics, está arrasando por segunda vez en las pantallas de todo el mundo con otra película calificada "R" en los Estados Unidos, conviene repasar un poco la trayectoria del personaje y analizar el porqué de su salto mortal a los cines.

Para ello, nada mejor que hacerlo acompañado de la mente detrás del bocazas: Fabián Nicieza, quien es el guionista que creó al personaje junto con el dibujante Rob Liefeld.

En palabras del propio Nicieza, entrevistado por Hipertextual para este artículo, así surgió la futura estrella:

"Me fue descrito como Spider-Man cruzado con Punisher, y la intención de esa descripción era visual, la apariencia del personaje y su forma de luchar. Para cuando iba a aparecer en las páginas, decidí convertir también eso en una característica verbal. Al hacerle comportarse como un irritante grano en el culo, servía como elemento diferenciador de la estrella de Los Nuevos Mutantes, Cable, pero también distinta a la forma en que se suele representar el personaje del duro mercenario. Podía no haber dicho ni una palabra como Ojos de Serpiente o ser un duro muy al estilo del Cuerpo de Marines como Punisher, pero le hice ser un cretino, y a los lectores les gustó muchísimo".

La primera aparición de Deadpool oficialmente se produjo en febrero de 1991, concretamente fue en el número 98 de Los nuevos mutantes como un antagonista más: en aquella ocasión era un mercenario contratado para enfrentarse a los nuevos mutantes y a Cable.

Ciertamente Deadpool era otro hijo más del peculiar estilo ultra-violento que inundaba los cómics de super-héroes de los 90. Pero no era como que conocemos actualmente: aunque era un mercenario bocazas, distaba mucho de ser el personaje alocado y humorístico que nos es hoy tan familiar.

Ese Deadpool no aparecería hasta 1997, cuando tomó el relevo Joe Kelly. Fabián nos comenta cómo evolucionó el superhéroe hasta entonces: "Todas las demás cosas, la voz, por qué llevaba máscara, su cáncer derivado en regeneración celular que le conduce a su locura y la enfermedad de su piel convirtiéndolo en un monstruo trágico, se desarrollaron sobre la marcha y realmente empezaron a tomar forma en la serie limitada Deadpool: Circle Chase, y luego siguieron con el desarrollo otros guionistas más adelante como Joe Kelly".

Kelly fue quien definitivamente le encumbró como una parodia grotesca de los anti-héroes fascistoides de aquella década, y rápidamente entró en una liga de personajes semejantes en los que solamente estaban Lobo (DC Comics) y La Máscara (Dark Horse) quien aquel entonces había pasado de la ultra-violencia a ser un personaje para toda la familia.

El propio Nicieza, volviendo la vista atrás, reconoce: "Me hubiera gustado escribir en su día el origen de Deadpool para la segunda miniserie del personaje como había previsto, e involucrarme en su primera serie mensual fija, pero no se puede volver al pasado. Desde 2010 han llevado al personaje al terreno de la comedia de una forma mucho más evidente que lo que yo hubiese hecho, lo cual no me gusta ni me disgusta. Hizo que las ventas se disparasen, pero no estoy tampoco seguro de lo que yo habría acabado haciendo. Nunca escribí a Deadpool pensando en que protagonizase una serie regular mensual".

Pero el personaje terminaría por lograr una fama superior a la de cualquier personaje con rasgos semejantes, especialmente cuando pusiese sus pies dentro del celuloide.

Aunque Deadpool saltó a la gran pantalla en 2009 con X-Men orígenes: Lobezno, la representación del personaje distaba tanto de su homónimo del cómic que finalmente los fans se quedaron tan enmudecidos como el propio Wade Wilson en aquel título. En aquella desastrosa película ya era Ryan Reynolds quien se encargaba de encarnar (o algo parecido) al mercenario bocazas pero, dada la calidad de la película, la gente no quedó especialmente contenta con el actor.

Pese a que acababa siendo el antagonista principal, su personaje ni merecía llamarse Deadpool. Poco después la suerte parecía sonreírle a Reynolds cuando dio con sus huesos en Linterna Verde. Desgraciadamente no conseguiría iluminar su carrera pero sí que le pusieran verde: la película fue un fracaso comercial y también se estrelló con una crítica predispuesta a culpar en gran medida al actor del fracaso de una cinta caóticamente rodada y con constantes cambios de guion. Pese a no interpretar a Deadpool, Reynolds experimentó una nueva masacre en su carrera.

Lo que nadie sabía es que la sombra de Wade es como la de las chimichangas: alargada. Reynolds estaba convencido de que podía hacer una interpretación del antihéroe a la altura de lo que los lectores esperaban, y mientras participaba en el rodaje de Linterna Verde perfilaba la historia de su Deadpool.

Lamentablemente el sonado fracaso de la película que protagonizaba para Warner hizo que los productores de FOX fuesen altamente reticentes a asumir un proyecto en el que estuviera involucrado el actor, y además con la pretensión de que se tratase de una película para adultos, lo que para las productoras solo equivalía a perder millones de espectadores potenciales en forma de infantes. Pero un supuesto golpe de suerte lo cambió todo.

Reynolds protagonizaba un teaser promocional perfectamente caracterizado como el personaje, que convenientemente acabó filtrándose en internet, y la polarización que prima en las redes esta vez se puso del lado del actor. Los mismos fanáticos que había destrozado a Reynolds ahora alzaban el grito pidiendo una película protagonizado por él, algo a lo que una perpleja FOX accedió sospechando que, a la tercera vez que se enfundase trajes ajustados, podría ir la vencida para el intérprete.

La película fue un éxito absoluto que dejó sin palabras a Warner y especialmente a Disney, que estaba absolutamente empecinada en que una película de superhéroes, para un público adulto, no podía funcionar.

El éxito de Deadpool catapultó la carrera de Fabian Nicieza?

¿Experimentó el creador de Deadpool un aumento en su trabajo tras el estreno del primer film? Fabián Nicieza nos lo aclara: "Nada en absoluto. Ni un incremento ni una disminución. He mantenido un nivel de empleo relativamente consistente como guionista freelance a través de los años fuera de los cómics tanto como dentro de la industria. El estreno de la película marcó la diferencia en el interés general de los fans por verme en convenciones, pero no necesariamente en ofertas de trabajo. Aun así, creo que las películas están en muy buenas manos con Ryan Reynolds, Rhett Reese y Paul Wernick. Pero no me interesa nada darles ideas gratis. Les pagan muy bien para tener las suyas propias".

Este año llegó a los cines Deadpool 2, precedida en 2017 de un fantástico tráiler que parodiaba al famoso pintor Bob Ross. Entre dicho adelanto y el estreno se produjo la compra de FOX por parte de Disney y curiosamente la secuela resultó no ser tan sumamente políticamente incorrecta y malsana como su predecesora, tratando de justificar argumentalmente un descenso de homicidios por parte de Deadpool, quedando una cinta como el propio mercenario en un momento del film: mitad adulta y mitad infantil, pero como un todo que no cuaja.

Posiblemente el equipo responsable urdiera esta trama para lograr un futuro Deadpool 3 que evadiese la calificación "R", y que así Disney no cancele la franquicia. Otro de los puntos polémicos de la secuela para los fans, descontando a un Josh Brolin tan perdido en su papel que necesita constantemente que le echen un cable, es el nuevo look de Domino, con cambio racial incluido.

Resulta que este personaje también es creación de Nicieza y a lo que comenta: “Entiendo por qué hicieron los cambios, pero no me gustaron necesariamente. Bueno, esto podía ser malinterpretado: me ha encantado la forma de representar al personaje en Deadpool 2 y me ha encantado la interpretación de Zazie Beetz, estuvo genial – pero ese no es el personaje que creé, en más sentidos que las diferencias visuales"

"El personaje que yo creé era significativamente mayor, con más experiencia y más endurecida. Esta es una Domino veinteañera —y esto está bien— simplemente no es el personaje sobre el que estuve escribiendo intermitentemente treinta años. A las diferencias visuales no les di mucha importancia, pero creo que la versión del cómic, con el genial pelo de Zazie, hubiera sido visualmente mejor".

Ahora solo queda saber si el mercenario bocazas conseguirá derrotar a su peor enemigo, un poderoso ratón megalómano que no es muy amigo del cine de superhéroes que representa Wade Wilson.