Todos los modelos de Apple Watch presentan un fallo de fabricación que provoca roturas y desprendimientos de pantalla sin la intervención del propietario. Esa es, al menos, la base que sostiene una nueva demanda colectiva presentada contra la tecnológica estadounidense en el estado de California.

Los demandantes, que exigen una indemnización de cinco millones de dólares, afirman que Apple tiene constancia del defecto desde el momento —o incluso antes— en el que se puso a la venta el producto. “Apple ha negado continuamente cualquier incidencia generalizada con los relojes Series 0, pero, en abril de 2017, Apple reconoció un defecto en las baterías de ciertos modelos Series 0 y amplió su garantía limitada de uno a tres años”, recoge la demanda.

A lo largo del documento, los demandantes insisten en el problema se reproduce en todos los modelos (Series 0, Series 1, Series 2 y Series 3). También inciden en una falta de soporte adecuado por parte de la compañía estadounidense.

Desde que el primer Apple Watch saliera al mercado en 2015, las quejas sobre roturas y desprendimientos de pantalla han llenado los foros de soporte de la marca. Apple llegó a reconocer públicamente que algunos de sus modelos podían presentar defectos en su batería —causando un progresivo hinchamiento y, posteriormente, el desprendimiento de la pantalla—. En consecuencia, el fabricante inició un programa de reparación gratuito para todos aquellos productos afectados.

La incidencia, pese a la demanda y las quejas en los foros, parece afectar a un porcentaje muy bajo de relojes.