Amazon ha reconocido que miles de los trabajadores de la planta china de Foxconn Hengyang han estado trabajando bajo malas condiciones laborales durante los últimos meses. La compañía, que asegura tener constancia de los hechos desde el pasado mes de marzo, corrobora ahora una información surgida tras un demoledor informe del organismo regulador del territorio asiático que recoge en casi cien páginas los abusos y precariedades que tienen que hacer frente los empleados en su día a día.

En la planta de Hengyang, según las informaciones reveladas, los empleados no solo hacen jornadas maratonianas –pueden llegar a las 80 horas extra mensuales, cuando el límite legal es de 36– y encadenan hasta catorce días de trabajo sin ninguno de descanso, sino que además son pagados considerablemente por debajo de la media de otras del mismo grupo. Allí es donde se ensamblan los altavoces inteligentes Amazon Echo y los libros electrónicos Kindle, dos de los dispositivos más populares de la casa. Los primeros, aunque aún no se comercializan en España, llegarán este mismo año.

Por su parte, Amazon ha hecho a The Guardian las siguientes declaraciones al respecto:

Amazon toma las violaciones reportadas de nuestro código de conducta de los proveedores muy en serio. En el caso de la fábrica de Foxconn Hengyang, Amazon completó su auditoría más reciente en marzo de 2018 e identificó dos asuntos preocupantes.

Inmediatamente solicitamos un plan de acción correctivo de Foxconn Hengyang detallando el plan para remediar los problemas identificados y estamos llevando a cabo evaluaciones periódicas para controlar la implementación y el cumplimiento de nuestro código de conducta de proveedores. Estamos comprometidos a garantizar que estos problemas se resuelvan.

Esto me suena

Foxconn y sus plantas son ciertamente conocidas tanto en China (es donde más presencia tiene, a pesar de que la sede se localiza en Taiwán) como en el resto del mundo por su relación con las principales grandes compañías tecnológicas del momento, ensamblando en sus instalaciones muchos de los dispositivos que luego se comercializan a nivel internacional. Entre sus clientes se encuentran Apple, Dell, Samsung o Nintendo, entre otras muchas.

No es la primera vez que Foxconn está en el punto de mira por las condiciones abusivas que impone a sus trabajadores, habiendo quedado patentes en el pasado sus incumplimientos en las plantas de montaje de los iPhone en una conducta que parece no terminar de erradicarse. Además, no son los únicos, sino que el opresivo trato es repetido también en otras plantas de renombre como Pegatron, haciendo que esto no un hecho puntual y aislado, sino una conducta reiterada en la industria asiática.