Tras las prohibiciones comerciales impuestas por el Gobierno de Estados Unidos, ZTE anuncia el cese de sus principales actividades.

La compañía, el segundo mayor fabricante de equipamiento de telecomunicaciones, asegura que mantiene suficiente caja para cumplir con sus compromisos comerciales actuales, mientras que el resto de actividades quedarán paralizadas.

El Gobierno estadounidense descubrió en 2017 que la compañía tecnológica no respetó las sanciones impuestas a Irán y Corea del Norte. Como consecuencia, Estados Unidos impuso una multa récord de casi 900 millones de dólares.

Sin embargo, el Gobierno estadounidense asegura que, tras la multa y la firma de un acuerdo entre ambas partes, ZTE realizó afirmaciones falsas de forma continuada y violó algunos de los términos del acuerdo. Fue entonces cuando Estados Unidos decidió bloquear todas las exportaciones al conglomerado chino durante los próximos siete años.

El fabricante tecnológico depende activamente de grandes empresas norteamericanas como Qualcomm o Intel, por lo que la decisión del ejecutivo afecta seriamente al negocio diario del conglomerado tecnológico.

ZTE importa de EEUU alrededor del 25% de sus componentes.Con la mediación del gobierno chino, ZTE busca una modificación —o incluso la nulidad— de la sanción. Sin embargo, las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China no atraviesan su mejor momento.

Recientemente, el gobierno estadounidense también impuso medidas prohibitivas en torno a los productos de Huawei, otra de las grandes empresas tecnológicas de China. Según los cuerpos de inteligencia de la nación, la empresa tecnológica mantiene ciertos lazos con los servicios de inteligencia chinos, lo que pondría en riesgo la privacidad de los ciudadanos estadounidenses.