Por comodidad, por precios, por la velocidad al recibir el encargo, por falta de tiempo… Hay muchas razones para comprar online, de ahí que cada vez sea más frecuente y que las tiendas físicas den el salto más pronto que tarde al mercado digital.

Y como todo lo que tenga que ver con internet, y con cualquier novedad tecnológica en general, surgen dudas o miedos, nada que no podamos solventar con un poco de precaución y siguiendo las mismas pautas que en un comercio físico.

Aunque cada tienda en línea es diferente, a continuación recopilamos algunas pautas a seguir antes, durante y después de comprar online. No son infalibles pero sí nos darán mayor seguridad y nos encontraremos con menos sorpresas desagradables.

Antes de comprar

¿Entrarías a una tienda a oscuras, donde todo está tirado por los suelos y no hay nadie, ni siquiera un dependiente que pueda ayudarte? Lo mismo sucede con los comercios online.

Dejando a un lado el mayor o menor acierto del diseñador de la página web que estás visitando, hay un mínimo de orden que debe tener una tienda en línea, como mostrar claramente su catálogo, identificarse correctamente, ver qué hemos seleccionado para comprar en todo momento, obtener información sobre el producto, la compra, envío, etc.

Uno de los aspectos más importantes es que la tienda online en la que estás ofrezca una conexión segura, lo que garantiza que la información que aportas tiene un mínimo de confidencialidad y no está disponible para cualquiera.

La mayoría de páginas y sitios web han adoptado ya conexiones seguras HTTPS, que aparecen destacadas por los navegadores web mostrando un candado. Es más, los navegadores más modernos nos avisan si no hay conexión segura y/o si el certificado correspondiente no es de fiar o ha caducado.

Pero conviene que nosotros mismos nos fijemos en ello, en especial si vamos a comprar online.

Otro aspecto a tener en cuenta es qué tipos de datos se nos pide. Normalmente puedes comprar sin estar registrado y, una vez pasas por caja, puedes darte de alta como usuario.

Lo habitual es que facilites tu nombre y apellidos, una dirección donde enviar la compra realizada y un teléfono y/o correo electrónico de contacto. Poco más.

Y tan importantes son nuestros datos como los de la tienda online en la que estamos. Por eso conviene que la información de contacto sea visible. Mejor no tener que acudir a ella, pero conviene tenerla a mano por si surge un problema, en especial en la primera compra.

Más aspectos a tener en cuenta. ¿La tienda online envía la compra a casa o debemos acudir a por ella? ¿Qué tipos de envío ofrece, qué límite geográfico tiene, cuál es el coste del envío? ¿Cuánto tiempo tardará en llegar?

De nada sirve comprar online a buen precio si luego, con los costes de envío, te sale más a cuenta comprarlo físicamente. Peor es si te enteras del precio final después de pagar y no antes de pasar por caja, algo relativamente frecuente si compramos billetes de viaje, por ejemplo.

Por último, es importante conocer al vendedor. Me refiero especialmente a ventas de segunda mano o ventas nuevas que se realizan a través de grandes tiendas como Amazon o eBay, que en ocasiones sirven de intermediario entre comprador y vendedor.

Tal vez te fíes de eBay, pero ¿es de confianza el vendedor en concreto? En el caso de Amazon o Aliexpress, asegúrate que el vendedor es el portal en sí o, en su defecto, que el vendedor tiene buenos comentarios de clientes anteriores, tiene datos de contacto y ofrece garantías en caso de problemas.

Al pagar

A nadie le gusta entregar su dinero a un desconocido. Es comprensible que una de las principales razones para no comprar online sea el momento de pagar.

Actualmente hay muchas medidas de seguridad para evitar que nuestros datos bancarios caigan en malas manos o sean usados para algo más que realizar una compra online en concreto.

En primer lugar, la mayoría de tiendas online cuentan con pasarelas seguras o TPV virtual, bien de entidades bancarias, intermediarios o de las propias responsables de nuestra tarjeta de débito o crédito.

Durante la compra, además de facilitar los datos de nuestra tarjeta, tendremos que aceptar la compra añadiendo un código que recibiremos en el número de teléfono asociado a dicha tarjeta.

Si no confiamos del todo en la tienda online, es posible realizar la compra con un añadido de seguridad empleando para ello servicios como PayPal o tarjetas prepago que varias entidades bancarias ofrecen específicamente para comprar online. Además del pago seguro, te será más fácil obtener un reembolso si hay problemas con la compra.

En definitiva, las mismas precauciones que sirven para comprar en un establecimiento físico sirven para uno online. Además, conviene ser precavido y no facilitar datos sin fijarnos en el propósito de hacerlo.