La Guardia Civil ha detenido a la polémica investigadora Almudena Ramón por una presunta estafa superior al millón de euros con un falso tratamiento para pacientes con lesiones medulares. La científica, que saltó a los medios a principios de siglo por sus estudios con ratas parapléjicas, ha sido arrestada junto a su pareja sentimental, que no guarda relación con la medicina. Hay una tercera persona investigada en la llamada operación SUMMAS, que sí es médica, según Europa Press. A los tres detenidos se les imputan los supuestos delitos de estafa agravada y contra la salud pública.

Los tres arrestados, según la investigación de la Guardia Civil, aparentemente ofrecían una falsa terapia dividida en varias etapas, que empezaban con el pago de 4.000 euros y continuaba con el abono de más de 50.000 euros. Según fuentes de la Benemérita, más de cien personas habrían sido estafadas, entre ellos cuatro menores. El tratamiento engañoso que recibían se promocionaba diciendo que servía para una presunta "recuperación funcional de lesionados medulares mediante el supuesto trasplante de ciertas células obtenidas de forma autóloga", es decir, que procedían del propio paciente. Por desgracia, en la actualidad no existe ningún tratamiento para curar una lesión de médula espinal.

Almudena Ramón
Crédito: Guardia Civil

La investigación comenzó a principios del año 2017, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de la oferta de una supuesta "terapia novedosa" para lesiones de médula en un centro médico de Valencia. Los agentes han confirmado que los tratamientos se basaban en masajes terapéuticos y el uso de homeopatía, a excepción de algunos recipientes cuyo contenido líquido se está analizando en la actualidad. Antes de la detención de Almudena Ramón y de las otras dos personas, la Benemérita recogió informes de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, de la sanidad valenciana, de hospitales, especialistas y asociaciones de pacientes, constatando que las falsas terapias "carecían de evidencias evaluadas y control por las autoridades sanitarias españolas".

"Ahora o nunca", les decían a los pacientes

Los detenidos aparentemente captaban a las víctimas a través de la página web de la clínica, advirtiendo a los pacientes que "si no contrataban sus servicios y dado que ellos eran los únicos que ofertaban ese tratamiento nunca volverían a atenderlos". Las diligencias han pasado a disposición del Juzgado número 2 de Elche (Alicante). En esta localidad, según la Guardia Civil, podría haberse promocionado la misma falsa terapia por los arrestados durante su estancia allí, por lo que los agentes no descartan que pudieran aparecer más afectados.

Almudena Ramón (Valladolid, 1963) lleva años en el centro de la polémica. La investigadora, tras realizar experimentos exitosos en roedores, probó su terapia experimental en primates, sin obtener buenos resultados. Su hipótesis inicial era usar células de los afectados empleando células de la glía (una parte del sistema nervioso) para inyectarlas luego en la médula espinal de los pacientes. No obstante, como sucede con cualquier medicamento, se debe demostrar la seguridad y la eficacia de cualquier tratamiento en modelos animales y luego en seres humanos antes de que pueda ser aprobada por las autoridades. Algo que Ramón nunca consiguió durante sus años de trabajo en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que abandonó para dedicarse a sus actividades privadas.