Todo parecen ser ventajas. El aumento de la seguridad, un mayor control y la implementación de la tecnología para mejorar el servicio y las condiciones de los taxis en la Ciudad de México, donde muchos viajeros han sido víctimas de robos o asaltos. Hasta aquí, todo suena bien. Sin embargo, la nueva medida del Gobierno de la capital ha sido vista de manera muy negativa por los conductores.

La Secretaría de Movilidad (Semovi) anunció el fin de los taxímetros y sus sustitución por tabletas dentro de un proyecto obligatorio para todos los taxistas de la ciudad. Aquellos que no utilicen el dispositivo, serán sancionados, alertó la secretaría. En un principio, esta medida está enfocada en regular un servicio en el que las unidades pirata no son una excepción y en los que los robos y los asaltos a viajeros tampoco lo son.

La nueva cara de los taxis en CDMX: tablet en vez de taxímetros y botón del pánico

La tecnología podría ayudar a combatir estos problemas pero para los taxistas la implementación obligatoria de las tablets no es más que otra manera de mostrar la mala gestión y las pocas resolutivas iniciativas por parte del Gobierno capitalino.

"Lo que no ha hecho este Gobierno es poner orden en el padrón vehicular, atendiendo a las leyes de la movilidad. En la ciudad ha habido mucho corporativismo con los taxistas y no se le exige lo suficiente al concesionario", explicó en entrevista con Hipertextual Daniel Medina, vocero de Taxis Organizados de la Ciudad de México, y añadió que esto ha permitido que circulen vehículos piratas, mototaxis y servicios privados que asegura no están suficientemente regulados.

Los retos para el colectivo de los taxistas pretenden ser ahora superados con las tablets y el funcionamiento de la aplicación L1bre, señaló Medina, en lugar de especializar a las aproximadamente 140.000 unidades que operan en la capital mexicana.

Ante todo, los taxistas que se han mostrado en desacuerdo con la medida han señalado que no rechazan el uso de la tecnología, pero sí la manera en la que las autoridades han gestionado el proyecto y el hecho de que no han consultado a los conductores antes de exigir que los taxímetros sean sustituidos por dispositivos electrónicos.

 Monopolio e ilegalidad

Daniel Medina ha tenido contacto con otras organizaciones de taxistas, las cuales han manifestado su desacuerdo sobre la medida que obliga a la instalación de tablets adquiridas por el Gobierno. Aunque serán gratuitas, los conductores afirman que las condiciones no son justas y que, además, para los usuarios no todo serán ventajas.

Uno de los motivos que han provocado que los taxistas protesten por esta imposición es el monopolio que supone la compra de todos los dispositivos a la misma empresa. En este caso, Seguros Digitales Lusad es la encargada de proporcionar los aparatos a los taxistas y, con ello, se pondría fin a los tradicionales taxímetros.

Esta propuesta no es nueva y, en 2016, el Gobierno presentó sus planes por primera vez. La idea, sin embargo, fue echada para atrás por un amparo presentado por la Asociación Nacional de Distribuidores y Fabricantes de Taxímetros de la República Mexicana. Un tribunal federal se puso del lado de los denunciantes y declaró ilegal la sustitución de los aparatos por las tablets, así como la aprobación de la aplicación para gestionar el servicio. La Semovi, declaró el tribunal, no cuenta con las capacidades para otorgar las concesiones de estos dos servicios a las empresas.

Al parecer, esta decisión fue revocada o anulada. Hipertextual se ha puesto en contacto con la Semovi pero, por el momento, no hemos recibido una respuesta oficial sobre los respaldos legales de la iniciativa para acabar con los taxímetros.

Adicionalmente, Daniel Medina añadió que la compañía que fabrica las tablets que van a ser utilizadas no es mexicana. "Requerimos que la empresa debe ser mexicana. Además, hay gente experta, ingenieros en sistemas que puedan diseñar también diseñar la aplicación, todo de origen mexicano".

La publicidad

Flickr/ Agglomerati

El Gobierno entregará de manera gratuita las tablets a todos los taxistas de la Ciudad de México pero es difícil pensar que va a salir completamente gratis. Hasta el momento, no se ha dado información sobre los detalles del contrato entre el Gobierno de la capital y la empresa proveedora pero una de las maneras con las que Lusad logrará ingresos es a través de la publicidad.

En la tablet, los viajeros verán todo de tipo de anuncios. Si pensamos en las personas que se desplazan en la ciudad, se calcula que alrededor de 17 millones de personas realizan mínimo un viaje en la Ciudad de México y su Zona Metropolitana, los clientes potenciales son muchos. No obstante, los taxistas no obtienen ningún tipo de ingreso de esta publicidad, y este ha sido otro de los reclamos por parte de las organizaciones del gremio.

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Por otro lado, en la tablet y en la aplicación, tanto los usuarios como los conductores podrán acceder a un botón del pánico que tiene acceso directo al Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto (C5) para que en caso de accidente de tráfico o irregularidades se pueda pedir ayuda lo más rápido posible.

A pesar de la importancia de esta medida para aumentar la seguridad en las calles y durante los viajes, los taxistas también reclaman que esto conlleve una disminución del precio del seguro que tienen que afrontar los conductores.

"El seguro podría reducirse o no cobrarse porque se combaten los índices de criminalidad con el botón del pánico y se pueden ubicar los vehículos inmediatamente en caso de que fueran asaltados. Debería entrar [el Gobierno] en una negociación con la comisión de seguros", señaló el vocero de Taxis Organizados de la Ciudad de México.

Se debe poner un botón de pánico pero no dentro de un esquema de publicidad.

La tablet que se entregará a los taxistas cuenta con dos equipos, uno se coloca en la visera derecha y el otro en la cabecera del asiento de atrás, donde el pasajero va sentado. El segundo dispositivo ubicado delante del asiento del viajero también ha sido criticado por los deslumbramientos que puede provocar o los daños en caso de accidente por el impacto de las personas contra la tablet.

El pago por la utilización de la app y la fiscalización

Poco después de que se anunciara la implementación de las tablets, la Semovi anunció que la utilización de la app tendrá un coste de 12 pesos tanto para usuarios como para los conductores. En este punto es donde los taxistas han alertado de las desventajas para los usuarios, además de que pueden aumentar los asaltos en algunos barrios de la capital mexicana por llevar dos dispositivos electrónicos en los vehículos.

Específicamente para los conductores, el pago obligatorio de 12 pesos es otro aspecto en el que entienden que han sido tratados injustamente. Las organizaciones han demandando que los taxistas ya gravan los impuestos por el servicio y que este cobro no está justificado. "La realidad es que se dinero se le cobra y va a la bolsas de una sola empresa privada y nosotros no veremos nada de eso", resume el vocero de Taxis Organizados de la Ciudad de México.

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Ante las inquietudes que han resumido los conductores de la capital mexicana, se ha solicitado al Gobierno de la ciudad que atienda una mesa de diálogo para poder llegar a un acuerdo en alguno de los puntos previamente mencionados.

El objetivo es que la medida exigida por las autoridades se entienda dentro de un marco legal y constitucional para contar con las garantías necesarias para crear la aplicación que pueda dar más seguridad a los usuarios y conductores.

Finalmente, uno de los ejes centrales de las conversaciones se basará en cómo el Gobierno capitalino ha dejado de lado las necesidades de los taxis en la ciudad favoreciendo un peor servicio y un aumento de la inseguridad en las unidades.

Por su parte, la Semovi argumenta esta decisión como la manera con la que los taxis van a poder empezar a competir con plataformas como Uber y Cabify después de su aumento de clientes en los últimos años. La seguridad es uno de los argumentos más fuertes, pero la manera de aplicarla es el punto de conflicto entre los dos actores involucrados.

Por el momento, nada apunta a que las tablets van a dejarse de lado para seguir utilizando los taxímetros y parece ser que el plan de la Semovi es inamovible. Sin embargo, los taxistas han iniciado varias marchas en la Ciudad de México para protestar contra la medida y todo indica que sus reclamos también son inamovibles.

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