La demanda colectiva en la que Google es acusada de discriminación salarial por género al pagar menos a las mujeres que a los hombres ha dado un paso adelante en Estados Unidos. Así lo ha ordenado la jueza Mary E. Wiss de la Corte Superior de San Francisco, en el estado de California.

La querella fue originalmente presentada en septiembre del año pasado por tres antiguas trabajadoras de la compañía. Sin embargo, fue desestimada en diciembre debido a que definieron la clase de trabajadores afectados de manera muy amplia. Así que volvieron a presentar una denuncia modificada en enero, en la cual añadieron a una cuarta demandante.

Las demandantes iniciales son Kelly Ellis, quien fue ingeniera de software en Google Mountain View de 2010 a 2014; Holly Pease, que trabajó en la tecnológica de 2005 a 2016, y Kelli Wisuri, especialista en comunicaciones y ventas de 2012 a 2015. A ellas se ha sumado Heidi Lamar, quien fue maestra del Centro de Niños de Google en Palo Alto.

En la antigua denuncia, sostenían que Google violó la Ley de Igualdad de Pago dado que fueron colocadas en puestos de menor nivel y compensación económica según su experiencia. En cambio, la nueva denuncia está centrada en la clase de trabajadores que ocupan puestos de ingeniero, gerente, ventas o educación infantil temprana, los cuales resultan ser 30 empleos.

Otros puntos que alega la querella es que Google hace preguntas inapropiadas sobre los salarios anteriores. Asimismo, que asigna a las mujeres a empleos de niveles más bajos con salarios más bajos.

En su defensa, el gigante tecnológico objetó en la corte que las demandantes no alegaron violaciones específicas con relación a la designación de los puestos de ingeniero y gerente. Sin embargo, la corte no fue persuadida por el argumento de Google, dijo la jueza Wizz, quien escribió en su orden, según recoge TechCrunch:

Es suficiente para los Demandantes alegar una clase numerosa y verificable con una comunidad de interés bien definida, así como un patrón o práctica de discriminación de género en todas los Puestos Cubiertos en Google.

Google está revisando el caso a detalle y ha declarado que no está de acuerdo con los alegatos centrales. La portavoz de la compañía, Gina Scigliano, solo reiteró la declaración de septiembre pasado.

"Los niveles de trabajo y las promociones se determinan a través de rigurosos comités de contratación y promoción, y deben pasar múltiples niveles de revisión, incluyendo controles para asegurar que no haya prejuicios de género en estas decisiones. Y tenemos amplios sistemas para garantizar que pagamos de manera justa."

Además de esta demanda, el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos está investigando a Google por supuesta discriminación salarial basada en el género. De acuerdo con el último informe de la compañía, actualmente el 69% de la fuerza de trabajo y el 80% del personal técnico de Google son hombres. El reporte también señala que la proporción de mujeres en cargos técnicos y de liderazgo aumentó un 1% desde el año pasado.