Google ha sido la última empresa tecnológica en ser acusada de discriminación de género. Tres antiguas trabajadoras de la compañía han presentado este jueves 14 de septiembre una demanda contra Google por pagar sistemáticamente a los empleados masculinos más que a las mujeres por un trabajo igual o similar y denegarles oportunidades de ascenso.

La denuncia presentada en la Corte Superior de San Francisco, California, afirma que el gigante de internet violó la Ley de Igualdad de Pago vigente en el estado. Las acusaciones están apoyadas en un análisis del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos de 2015, en el que se encontraron "disparidades de compensación sistémicas contra las mujeres prácticamente en toda la fuerza de trabajo", informó Bloomberg.

James Finberg, el abogado que defiende a las ex empleadas de Google destacó que esta demanda es "un esfuerzo para derribar las barreras y romper los estereotipos", y añadió:

El sesgo inconsciente juega un papel importante en la perpetuación de las disparidades de género y la compensación.

Las demandantes son Kelly Ellis, quien trabajó como ingeniera de software en la oficina de Google Mountain View de 2010 a 2014, Holly Pease, trabajadora de la compañía de 2005 a 2016 y Kelli Wisuri, especialista en comunicaciones y ventas de 2012 a 2015. Las mujeres sostienen que fueron colocadas en puestos de menor nivel y compensación económica según su experiencia y piden compensaciones por los salarios perdidos y que Google corrija sus prácticas de contratación supuestamente discriminatorias.

Google está revisando el caso y se ha declarado en contra de las acusaciones de las antiguas trabajadoras. Según afirmó la portavoz de la compañía, Gina Scigliano, los niveles de empleos se determinan a través de rigurosos comités de contratación y promoción y deben pasar por varios niveles de revisión. Entre ellos se encuentra el asegurar que no hayan prejuicios de género en estas decisiones, "y tenemos amplios sistemas en vigor para asegurar que pagamos de manera justa".

El último informe de la compañía determinó que actualmente el 69% de la fuerza de trabajo y el 80% del personal técnico de Google son hombres, y también mostró que la proporción de mujeres en cargos técnicos y de liderazgo había aumentado un 1% desde el año pasado.

La demanda ha sido presentada un mes después del escándalo creado por el trabajador de Google, James Damore, quien criticó en un manifiesto las políticas de diversidad de la empresa y ponía las supuestas diferencias biológicas entre mujeres y hombres como el principal motivo por el cual las mujeres no son suficientemente representadas en las compañías de Silicon Valley. Después de que el documento fuera filtrado, Google despidió a Damore.